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Buenas noticias para Capital Federal
La carga del pastor Julio Flores
por la Ciudad autónoma de Buenos Aires
(Documento especial)

Dios ha comenzado a poner en mi corazón desde la Convención de Necochea del mes de Octubre 2002, una carga muy específica y muy directa por Capital Federal. No es que Dios me va a traer a Capital Federal, sino que entiendo que Dios quiere ponernos a la par de los que están luchando en esa jungla de cemento que es la ciudad de Buenos Aires. Habíamos pensado en tener un día de oración y ayuno, así que por esto vine con mi esposa. Otros pastores también querían acompañarnos, pero en esta ocasión no ha sido posible, así que vinimos nosotros para estar con los compañeros en Capital Federal. 

Nos gozamos mucho porque se dio inicio a un nuevo ensanche para tomar barrios de Capital Federal, y es así como el pastor Manuel Romero ya está viniendo para ubicarse en el barrio de Congreso, y ya tiene un grupo como de veinte personas en ese barrio. El pastor Aguilera también está saliendo hacia Saavedra, y las hermanas Margarita y Marta de la iglesia de Banfield, están entrando en Barracas, y otro pastor está entrando en Villa Lugano. ¡Qué hermoso hermanos! En verdad esto llena mi corazón de agradecimiento al Señor. En el Norte estamos orando desde hace tiempo atrás en nuestras reuniones pastorales que tenemos cada seis meses. Estas comprenden a las provincias de Jujuy, Salta, Formosa, algunos de Tucumán y Catamarca. Las hemos hecho con el motivo especial de elevar un ruego y un clamor de intercesión en la presencia del Señor para que el Señor incremente la actividad del Movimiento en Capital Federal.

No sé cuántos de ustedes estuvieron en Necochea 2002 o en Hebrón 2003. En estas dos convenciones compartí esta carga. También cuando fui a Lima, Perú, el año pasado. También la compartí en Brasil. Esto está siendo motivo de bendición, y viene en referencia a que Dios nos ha bendecido y ensanchado, nos ha permitido tomar ciudades. Hay iglesias y congregaciones monumentales, miles de personas convertidas casi de frontera a frontera, de Ushuaia a la Quiaca.

Me acuerdo cuando veníamos a las Convenciones en Av. Colón en Mar del Plata, se cantaba este himno: "desde la Quiaca hasta la Patagonia el evangelio osado proclamad". En la década pasada el Señor ha cumplido literalmente esta canción. Desde la Quiaca (Que es frontera hacia Bolivia desde la provincia de Jujuy), y viniendo por la provincia de Jujuy, bajando por la Ruta 9 o por la Ruta 34 hasta Buenos Aires, y de aquí tomando la Ruta 3, o la Ruta 7 hasta llegar a Ushuaia, hay obras por todos lados como si fuera un semillero, establecidas en diferentes puntos del país. Capitales de provincias tomadas.

Cabeceras de departamentos tomados, aún hasta en la punta de los cerros. ¿Sabe? Tilcara está a dos mil ochocientos metros sobre el nivel del mar entre las montañas. Humahuaca está a tres mil metros sobre el nivel del mar entre las montañas. Subimos a Abrapampa, que es capital de departamento, la provincia la llama "capital de la Puna", donde ya comienza una planicie hasta llegar a la Quiaca y para pasar a Villazón y de allí hacía Oruro y La paz, en Bolivia. En toda esa zona, en pueblos pequeños, en pueblos grandes, está el Movimiento Cristiano y Misionero. En todas la provincias, de Este a Oeste, a lo largo y a lo ancho del país.

Entonces pensé: ¿Cuántas iglesias tenemos en Capital Federal? Los que son de la zona dijeron: está La Boca, Floresta, Caballito y Once y otros lugares donde también se congregan, pero ¿Cuántos habitantes hay? Siete millones solamente en Capital Federal. ¡Cuatro iglesias sólo para siete millones! Aunque fueran congregaciones de mil personas, ¡En Capital hay siete millones de personas! y pensar en eso hizo entrar en mí como una desesperación.

Entonces comencé a proclamar, a confesar y a compartir esta carga de oración, especialmente por el ambiente que se ha creado desde el año 2001. Corrupción, violencia, saqueos, el vandalismo que parece haber tomado las calles de Capital Federal. Nos estamos volviendo un país sin gobierno y sin autoridad, el desorden y el caos nos está ganando. Es tan triste ver por TV a los comerciantes llorar impotentes, al ver sus puertas quemadas, vidrieras rotas y entrar gente y arrasar con lavarropas y televisores, o con mercadería. Es como tierra de nadie. Todo eso ha sido en mi, allí en el extremo Norte, una carga. Somos una vidriera al mundo, pero no en cosas buenas, sino en el desorden y en el caos. ¿Será posible? Estamos como un barco sin timón. Nosotros somos la iglesia, y el pueblo de Dios tiene que tener el control y puede tomar el control de esta situación en el mundo espiritual.

Me decía a mi mismo, ¿No podríamos nosotros generar buenas noticias? ¿Llevar el evangelio a las pantallas de TV? ¿Mostrar que Dios se está moviendo? ¿Que está trayendo un despertar de almas que se salvan y que son tocados por el poder de Dios? Hermanos, las cosas que pasan en Capital Federal recorren el mundo entero. A lo que pasa en Jujuy nadie le da importancia, a lo que pasa en la Patagonia, muy poco, pero lo que pasa en Capital Federal repercute en el mundo entero, sea bueno o sea malo.

Lamentablemente lo malo que pasa en Buenos Aires enseguida recorre el mundo. Eso me ha llevado a compartir con los obreros del norte argentino para que tomáramos esta carga de oración, para pedir refuerzos de parte de Dios. Para pedir que Dios envíe hombres y mujeres que tomen esta carga y se pusieran en algún lugar, no como alguien que quiere hacer competencia, sino como alguien que quiere estar trabajando hombro a hombro, llevando el evangelio y levantando en alto el nombre de Jesús, el único que es la salvación y la esperanza de todos los términos de la tierra.

Vamos a seguir orando, el pastor Romero estará viniendo y en forma definitiva. Marcando un camino, los pasos a seguir. Lo mismo pasará en Saavedra y en algún otro lugar que Dios vaya indicando. Estaremos unidos en esta causa, en este clamor cada mañana y cada día, estaremos orando por las hermanas Margarita y Marta, por el trabajo que están haciendo en Barracas, Dios las va respaldar porque esta es su voluntad.

Por el pastor Julio Flores

Fragmento de un mensaje predicado en el "Centro Evangelístico" de la iglesia de Banfield.

(Mayo de 2003). Nota: Julio Flores es pastor de la iglesia de San Salvador de Jujuy y presbítero internacional del M. C y M.

 

Por Daniel García buenasnoticiasdelmcym@hotmail.com