"..Queremos
Verónica para Cristo.."
Una
pequeña semblanza del pastor Gustavo
Sichtar, quién junto
a su esposa e hijo están haciendo la
obra en Verónica, una localidad cercana
a la vera del Río de la Plata, en la
Provincia de Bs Aires
¿A
qué edad te encontraste con el Señor?
Fue
en la parte más dura de mi vida. En
la adolescencia. Cuando tenía muchos
conflictos que no me dejaban vivir
tranquilo, así que busqué la paz y
la encontré. Dios me arrebató de cosas
tremendas, de caer en muchas cosas
sucias. Dios fue fiel y tomó mi vida.
Me rescató de tal manera que estoy
aquí y puedo seguirle.
¿Te
convertiste en la iglesia de La Plata?
En
la iglesia de La Plata con el pastor
Ismael Busatto. Luego hice el discipulado
durante doce años preparando mi vida
para servir a Dios y ahora estoy tomando
un lugar en el ministerio.
¿De
qué manera Dios te llamó?
Sería
muy extenso contarlo, pero sí puedo
decir que junto a mis padres buscamos
a Dios sinceramente y un día sentados
en el banco de una plaza tuvimos una
experiencia. Ellos también se congregan
gracias al Señor, tuvimos esa experiencia
y comenzamos a hablar de lo que no
sabíamos, de Dios. Hasta tratamos
de conseguir material y datos acerca
de Dios, y la causa fue que mi hermana
había tenido muchos problemas...
¿O
sea que ustedes eran inconversos y
comenzaron a hablar de Dios?
Sí,
comenzamos a buscar a Dios, estaba
en nuestro corazón. Por eso siempre
digo, que cuando buscamos sinceramente
a Dios, lo encontramos. Tuvimos esa
experiencia con mis padres, y de esa
manera comenzamos a congregarnos todos
juntos. Y en mi hermana, que tenía
un problema muy grande, Dios puso
su mano y hasta aquí persevera. Ella
también es una sierva del Señor.
¿Cómo
se dio esto de tomar el pastorado
en Verónica? ¿Fue un llamado del Señor?
¿Te enviaron? ¿Cómo está la obra hoy
en día?
Estamos
en Verónica desde el año 2002 y durante
tiempo tuvimos en nuestro corazón
esa ciudad, pero por años estuvo Juan
Carlos Acuña y su esposa Karina. Recuerdo
que siendo solteros comenzamos con
Juan Carlos a testificar en aquel
lugar y siempre quedó una carga de
oración por esa ciudad. Pero mirá
como Dios hace las cosas que nuestros
hermanos viajan a España y nosotros
tuvimos que ir a atender la obra que
dejaron. Así que creo que Dios arregló
todas las cosas porque tengo una gran
carga por aquel lugar, de tal manera
que cada vez que voy a un lugar hablo
de mi “querida Verónica”. Algo gracioso
que me pasó fue en Magdalena, cuando
estaba ayudando a testificar a mi
amigo Leonel De Rueda, comencé a hablarle
a la gente y a decirle que tenía que
convertirse "..toda la gente
de Verónica..", y estaba
en Magdalena. Por eso, Leonel me decía
“..de veras que tenés a Verónica hasta
en tus fibras más íntimas..”
¿Cuál
es la realidad social de Verónica?
Es
un pueblo relativamente chico, pero
hermoso. Cuenta con cinco mil habitantes
y seis mil con los alrededores. La
fuente de trabajo más grande es la
base aeronaval, pero también hay fábricas.
La gente realmente está muy necesitada
de Dios. Es un pueblo joven que está
siendo invadido por el Señor. Hay
gente de mucho dinero también, pero
muy alejada del Señor. Y debemos hablar
la palabra del Señor a esa gente también
y aunque el enemigo nos quiera hacer
sentir como langostas, nosotros nos
sentimos como poderosos gigantes porque
El está con nosotros.
¿Cómo
es la actualidad de la obra? Los cultos,
las actividades que realizan…
Estamos
llevando a cabo los cultos. Martes
de oración, Jueves y Domingos culto
general. Clase Bíblica para los niños
los días sábados con comedor, y este
comedor infantil lo estamos encarando
sin ningún tipo de ayuda social sino
con el esfuerzo de los hermanos. También
tenemos trabajo de evangelismo en
las clínicas y estamos trabajando
en otro barrio que queda cerca de
la base que pertenece a la ciudad
de Punta Indio. Comenzamos un anexo
hace algunos días.
Contáme
uno o dos testimonios, los primeros
que te acuerdes…
Te
cuento de un joven que Dios lo llamó,
tuvo una experiencia hermosa con el
Señor y de tal manera fue su cambio
que aún lo eligieron como el alumno
secundario con las mejores calificaciones
y la mejor conducta. Este chico, que
se llama Emanuel Espósito perseveró
en el Señor y los familiares fueron
convertidos bajo nuestro ministerio.
Otro testimonio es el de una hermana
mayor. Ella había conocido al Señor
pero nunca había dado el paso de fe
del bautismo y estuvo como diez años
sin bautizarse pero cuando Dios la
alumbró a través de su palabra pudo
bautizarse.
Para
terminar, ¿Cual es la visión o la
proyección que tienen para la obra
de Dios en aquel lugar?
Nosotros
hemos pedido al Señor de todo corazón
que nos entregara la ciudad en nuestras
manos. Así que no escatimamos esfuerzo.
Queremos el pueblo de Verónica para
Cristo.
Por
Daniel García mcym@sigueme.net