Carlos
Annacondia por segunda
vez consecutiva en Hebrón
Asistió el evento
junto a su esposa María y parte
de su familia.
Predicó tres veces en menos de
doce horas, y nos dejó una gran
bendición.
Hebron 2008 (M.C y M) Invitado por
el Presbiterio Internacional, el evangelista
Carlos Annacondia participó por
segunda vez consecutiva de la Convención.
Su muy esperada presencia se hizo realidad
el sábado 16 de Febrero junto
a su esposa María y su hijo Moisés
y familia.
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Carlos
Annacondia predicando en el Tabernáculo
Central |
Incansable como siempre, el evangelista
internacional predicó tres veces
en menos de doce horas. (A la mañana
en el Tabernáculo Central; por
la tarde, en una reunión de hombres
en “Timoteo” y por la noche
a campo abierto a cuatro mil personas
que vinieron a “Hebron 2008”
de diferentes lugares). Annacondia no
se guardó nada. Su mensaje de
la mañana “Como mantener
la unción” (con su estilo
sencillo y cargado de testimonios personales),
dejó una marca en nuestros corazones
que perdurará por mucho tiempo.
Pero el evangelista no se limitó
sólo a predicar. Fiel a su perfil
humilde y esforzado, Annacondia tomó
tiempo para orar por los pastores, ministrar
a los enfermos, tomar testimonios y
por último, (Ya entrada la madrugada
del domingo), compartió una reunión
de varias horas con el Presbiterio Internacional
hablando de diferentes temas que conciernen
a la obra del Señor.
El apreciado evangelista en todo momento
estuvo asistido por sus colaboradores,
(Su hijo Moisés y Ezequiel Ortellado),
quienes también hicieron plataforma
en los momentos de los coros, las oraciones
y los testimonios de la gente. Por otra
parte, su esposa María, fue una
bendición a miles de mujeres
que se congregaron a escucharla en la
reunión especial que tuvieron
el sábado por la tarde.
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María
de Annacondia predicando en la
reunión de mujeres |
María, madre de nueve hijos,
(Todos en el camino del Señor
y varios de ellos predicadores), inspiró
a las mujeres a invertir el tiempo que
sea necesario en dar prioridad a la
crianza de los hijos en el Señor,
con mucha paciencia, y con la fe que
ese trabajo no es en vano, y que será
multiplicado en el futuro cuando esos
hijos crezcan y sean proyectados en
los propósitos de Dios. Un mensaje
clave para todas las siervas del Señor.
Una alegría enorme, un sueño
cumplido, una gratitud muy grande, una
emoción inexplicable, son todas
sensaciones que sobrevienen cuando somos
bendecidos y edificados por estos ministerios
sobresalientes, dignos de un evento
de la envergadura de “Hebron 2008”.
Sólo nos queda decir: ¡Gracias!
Gracias al Presbiterio Internacional
por esta sobria apertura. Gracias al
evangelista, a su familia y a su equipo
por brindarse el todo por el todo, y
lo mas importante, gracias al Dios del
cielo y de la tierra, porque con su
poderosa presencia una vez más
dijo: ¡PRESENTE!!
Por Lidia y Daniel García
buenasnoticiasdelmcym@hotmail.com