Muriendo
a nosotros mismos
Cuando eres olvidado, rechazado, o dejado de lado a propósito.
Y no te aflijes ni te dueles con el insulto o con el descuido, sino que tu corazón
está contento teniendo como valioso el sufrir por Cristo.
......MUERES A TI MISMO
Cuando se habla mal de las cosas buenas que has hecho,
cuando tus deseos son mal interpretados, tu consejo es pasado por alto, tus opiniones
ridiculizadas y no permites que el enojo surja en tu corazón, ni siquiera tratas
de defenderte a ti mismo, sino que lo tomas con paciencia en silencio amoroso.
......MUERES A TI MISMO
Cuando soportas en forma paciente y amorosa cualquier
desorden, irregularidad, impuntualidad o enojo; cuando te encuentras con la extravagancia,
con la insensibilidad y permaneces tal como permaneció Jesús.
......MUERES A TI MISMO
Cuando estás contento con cualquier comida, con cualquier
ofrecimiento, en cualquier clima, en cualquier sociedad, con cualquier vestimenta,
con cualquier interrupción que esté de acuerdo a la voluntad de Dios.
......MUERES A TI MISMO
Cuando nunca te preocupas de referirte a ti mismo en
la conversación, o de indicar tus propias palabras buenas, o de anhelar vehementemente
las alabanzas, cuando realmente puedes amar el hecho de ser desconocido.
......MUERES A TI MISMO
Cuando puedes ver prosperar a tu hermano y ver sus necesidades
satisfechas y puedes honestamente, regocijarte con él en espíritu, y no sentir
envidia alguna sin cuestionar a Dios porque tus necesidades son mayores y en circunstancias
desesperadas.
......MUERES A TI MISMO
Cuando puedes recibir corrección y reprensión de alguien
menos importante que tú, y puedes someterte humildemente, tanto interior como
también exteriormente, sin que surja ninguna rebelión ni resentimiento dentro
de tu corazón.
......MUERES A TI MISMO
Actualmente, żEstas muerto? En estos últimos tiempos,
el Espíritu nos llevará a la Cruz a fin de conocer a Jesús....llegando a ser semejantes
a El....
Autor desconocido