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Las
Trompetas de Dios.
Por
el Pastor Orlando García | |
| Voz
de trompeta Hay
muchos pasajes en la Biblia que hablan de nuestra responsabilidad de predicar
el evangelio. En
Isaías 58:1, Dios le dice al profeta:«...Clama a voz en cuello, no
te detengas; alza tu voz como trompeta, y anuncia a mi pueblo su rebelión,
y a la casa de Jacob su pecado...» Desde
la antiguedad Dios ha exhortado a sus siervos a predicar con claridad y valor
el mensaje que recibían. Con tono imperativo ordenó: «...alza
tu voz como trompeta...» La
trompeta es un instrumento que emite un sonido claro, profundo, estridente, que
llega a distancia. Y fue muy importante para Israel. El
toque exacto Después
de dos años al pie del monte Sinaí y cuando Moisés organiza
la marcha de las tribus por el desierto, el Señor le habla, diciendo: «...Hazte
dos trompetas de plata; de obra de martillo las harás, las cuales te servirán
para convocar a la congregación, y para hacer mover los campamentos....»
Números 10: 1 al 10. Dios
le ordena que haga dos trompetas que solo debían tocar los sacerdotes:
«...Y los hijos de Aarón, los sacerdotes, tocarán las trompetas...»
También
le enseña, que para no confundir al pueblo, debía haber un toque
exacto para cada situación: a) Convocatoria al pueblo, «...Y cuando
las tocaren, toda la congregación se reunirá ante ti a la puerta
del tabernáculo...» b) Convocatoria a los líderes, «...Mas
cuando tocaren solo una, entonces se congregarán ante ti los príncipes...»
c) Llamado a las fiestas: «...Y en el día de vuestra alegría,
y en vuestra solemnidades, y en los principios de vuestros meses, tocaréis
las trompetas sobre vuestros holocaustos...». Estimado
consiervo. Somos los sacerdotes de nuestro tiempo, y el Espíritu nos esta
diciendo otra vez: «...alza tu voz como trompeta...» Debemos
predicar la palabra. Y alzando nuestra voz vendrán palabras de consolación,
de ánimo, de regocijo y de fiesta cuando sea el momento. Pero
cuidado con transitar solo por la vereda del "todo amor", o "todo gracia". Un
mensaje equilibrado tendrá también una palabra de advertencia, de
denuncia del pecado, de llamado al arrepentimiento, y a la búsqueda genuina
de Dios. ¿Porque
digo esto? Porque si bien había toques de exactos de convocatoria, también
había un TOQUE DE ALARMA: «...Y cuando tocareis alarma, entonces
moverán los campamentos...», y luego dice: «...Y cuando saliereis
a la guerra en vuestra tierra contra el enemigo que os molestare, tocaréis
alarma con las trompetas...» ¡Que
tremendo! Cuando el peligro acechaba había un toque de trompeta diferente,
en donde todo el pueblo debía moverse, de un lado a otro, según
el toque de trompeta , y lo mas impresionante es que cuando sonara ese toque de
alarma, Dios le prometió a Moisés: «...y seréis recordados
por Jehová vuestro Dios, y seréis salvos de vuestros enemigos...»
Gracias Señor por esos toques de trompeta. El
toque incierto El
ejemplo de las trompetas fue usado por el apóstol Pablo: «...Y si
la trompeta diere sonido incierto, ¿quien se preparará para la batalla?...»
1º Corintios 14: 8. Si bien en esta ocasión se refiere al hablar en lenguas,
al citar el ejemplo de las trompetas,¿que
tiene en mente Pablo? Como
buen judío conocía que los sacerdotes de Israel no podían
dar un sonido incierto al momento del toque de trompeta. No podían mezclar
el sonido de convocatoria y de alarma. Tenían que tener un sonido claro. En
estos tiempos de confusión, se están escuchando muchos sonidos inciertos
en cuanto al mensaje del evangelio. Es
verdad que debe haber toques de trompeta de convocatoria a fiestas. Como por ejemplo,
a nuestras convenciones. Sin embargo, ¿es todo fiesta en el evangelio?
Dios esta procurándose
sacerdotes que cuando tienen que predicar fiesta, gozo y alegría, lo hagan.
Pero
cuando tienen que dar alarma tomen la palabra con libertad, hablen de arrepentimiento,
denuncien el pecado y no prediquen un acomodado "todo esta bien" sino que emitan
el sonido claro de Isaías 58: «...anuncia a mi pueblo su rebelión...»
Israel usó el toque de alarma en tiempos de crisis y decadencia
nacional. Joel 2:1 dice: «...Tocad trompeta en Sion, y dad alarma en mi
santo monte...» Había
venido juicio sobre la nación. La oruga, el saltón, el revoltón
y la langosta habían comido las cosechas y la sequía había
terminado con lo poco que quedaba. Entonces hubo un toque de trompeta con
voz de alarma. Y
luego vino otro toque de trompeta con voz de convocatoria: «...Tocad trompeta
en Sion, proclamad ayuno, convocad asamblea. Reunid al pueblo...» Joel
2:15 y 16 ¡Que
tremendo! En medio de la crisis, el hambre, la miseria, la decadencia y el dolor,
el profeta Joel emitió un SONIDO CLARO EN SU MENSAJE, y tuvo éxito!!!,
porque mas adelante declara: «...Y Jehová, solícito por su
tierra, perdonará a su pueblo...» Joel 2:18. Para
esto nos ha llamado Dios. Para dar un toque con sonido cierto en la hora que vivimos,
en donde el sonido de muchas trompetas es tan incierto que ya no se sabe lo que
es la reprensión y el arrepentimiento. Mucha
gente se mueve de Iglesia en Iglesia buscando "cosas lindas" o "novedosas" donde
no se predica como se debe predicar y no se llega al fondo de las almas con una
genuina palabra de Dios. Clamemos
al Señor diciendo "...Señor, necesito tener el oído afinado....,
necesito tener el corazón sensible...PARA QUE MI MENSAJE NO TENGA UN SONIDO
INCIERTO...." Trompetas
de Dios El
profeta Ezequiel vivió esta experiencia: (Ezequiel 3:16 y 17). «...Hijo
de hombre, yo te he puesto por atalaya a la casa de Israel; oirás pues,
tu la palabra de mi boca, y los amonestarás de mi parte...» El
atalaya era un vigía puesto en una torre y debía estar velando por
la ciudad. Dios
desea que nosotros, los que predicamos la palabra, tengamos un alto nivel espiritual,
a traves de la oración, el ayuno y la búsqueda de Dios, pero ¿queremos
oír realmente la palabra que sale de la boca del Señor?.
Tenemos que avanzar día
por día y emitir un sonido claro en esta hora de confusión. Tiempo
en donde muchos predicadores hablan mas de prosperidad que de arrepentimiento.
Ezequiel
tenía prohibido mezclar el mensaje: «...Cuando yo dijere al impío:
De cierto morirás, y tú no le amonestares de mi parte.....el impío
morirá por su maldad, pero su sangre demandaré de tu mano...»
Un
día tendremos que dar cuenta. No pretendamos ser "mas buenos que Dios".
Solamente El es bueno, y nos ha dado una trompeta, para que emitamos un sonido
claro, terminante y profundo. No
queremos ser censuradores, legalistas o estar solamente con el látigo en
la mano. Ni ser tan conservadores que solo transitaremos una vereda. Pero tampoco
queremos ser de aquellos que están dando el dulce constantemente. Debemos
hablar de la misericordia, el amor y aún de la prosperidad, pero también
del juicio, la condenación, el infierno y la ira de Dios. Nuestro
mensaje necesita equilibrio. El toque de trompeta debe ser claro. El mismo Jesús
cuando se despide de sus discípulos les dice: «...El que creyere
y fuere bautizado será salvo, mas el que no creyere será condenado...»
Marcos 16:16 Trompetas
de la hora final El
mundo avanza hacia el ecumenismo y a la formación de una única religión
mundial y el sonido incierto esta creciendo. Debemos
clamar a Dios para que el toque de trompeta sea claro en la enseñanza y
en la tarea evangelística. Pablo a Timoteo le dice:«...que prediques
la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta
con toda paciencia y doctrina ...» 2da de Timoteo 4:2. El
mundo está lleno de religiosidad y falsas doctrinas. Pablo se lo anticipó
a Timoteo. «...Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la
sana doctrina...». Hay
predicadores que están distorsionando el mensaje y vendiendo "amuletos
evangélicos". Tenemos que estar alerta, para no ser tentados: «...Porque
hay muchos contumaces, habladores de vanidades y engañadores.....que trastornan
casa enteras, enseñando por ganancias deshonestas lo que no conviene...»
Tito 1: 10 y 11. El
toque de trompeta debe ser claro. Y con el tiempo es el que produce mejores resultados,
¿sabe porque? PORQUE ES EL QUE TIENE EL RESPALDO DE DIOS. En
los tiempos de Nehemías, el mensaje claro de Esdras y los levitas trajo
un avivamiento en el pueblo: «...Y los levitas...hacían entender
al pueblo la ley...Y leían en el libro de la ley de Dios claramente y ponían
el sentido....porque todo el pueblo lloraba oyendo las palabras de Jehová...»
Nehemías 8: 7 al 9. ¡Que
tremendo! La palabra enseñada trajo quebrantamiento, arrepentimiento y
humillación.
¿Podemos creer que nuestro mensaje podrá despertar las almas? Yo lo creo
con todo mi corazón. Debemos
tener un sonido claro, para que hombres y mujeres se conviertan al Señor,
y los creyentes sean edificados y guiados a la victoria. Así
estaremos pertrechando un pueblo fuerte y poderoso para la batalla como dice Joel:
«...Y Jehová dará su orden delante de su ejército....fuerte
es el que ejecuta su orden...» Todos deseamos pertenecer a ese ejército
celestial. La
gran voz de trompeta Cuando
el apóstol Juan relata la visión que tuvo en la isla de Patmos,
dice: «...Y oí detras de mí una gran voz como de trompeta....»
Apoc.1:10 al 13. ¡ERA
JESUCRISTO MISMO! Su voz es como de trompeta, y aunque no la podemos percibir
estridente, llega a lo mas profundo de nuestros corazones. Porque: ¿quien
puede resistir la voz del Señor? Y
luego continúa: «...y vuelto, vi siete candeleros de oro...», los
que estudiamos la Biblia sabemos que los siete candeleros representan a la Iglesia
de todos los tiempos. Y, ¿quien
está entre los candeleros?«... y en medio de los siete candeleros,
a uno semejante al Hijo del Hombre...» Estimado
hermano, ¡Jesucristo es la gran voz de trompeta! Por eso, la Iglesia de todos
los tiempos debe tener un mensaje como de trompeta, porque es el sonido que viene
del mismo corazón de Dios por causa de Jesucristo. Hoy
Jesús está en su Iglesia, reclama que nuestra voz sea como de trompeta
, y nos vuelve a decir, por el Espíritu: «...Clama a voz en cuello,
no te detengas, alza tu voz como trompeta...» para que anunciemos todo
el consejo de Dios, y mas que nunca que CRISTO VIENE YA. Amén. Pastor
Orlando García |