Los
principios de Dios en
la familia |
| Por
la pastora Ester Contreras
de Laborde |
Un fuerte y conmovedor mensaje, sobre la inmoralidad
dentro y fuera del
matrimonio, las relaciones
pre-matrimoniales, la conducta
con el sexo opuesto, el noviazgo, el aborto, el divorcio, y el cuidado
espiritual de los hijos.
Un documento especial para
solteros y matrimonios jóvenes
Solo
tomados de la mano de Dios
Leemos
la Palabra en la Segunda carta
del apóstol Pablo a Timoteo:
"..También debes saber
esto: que en los postreros
días vendrán tiempos peligrosos.
Porque habrá hombres amadores
de sí mismos, avaros, vanagloriosos,
soberbios, blasfemos, desobedientes
a los padres, ingratos, impíos,
sin afecto natural, implacables,
calumniadores, intemperantes,
crueles, aborrecedores de
lo bueno, traidores, impetuosos,
infatuados, amadores de los
deleites mas que de Dios.
Que tendrán apariencia de
piedad, pero negarán la eficacia
de ella.." (1) Este
es el carácter de los hombres
y mujeres de los últimos tiempos.
Queridos,
esto lo vemos a diario y no
es una novedad descubrir que
esta lista tan fea demuestra
el carácter de lo que este
mundo esta viviendo, y cuando
uno piensa que ante este panorama
tiene que criar una familia
y tener hijos, el corazón
de una persona que tiene buenos
deseos, piensa: "..Dios
mío.., ¡Qué difícil!.."
Hablando con muchas madres
y con familias, les he dicho
que sólo prendidos de la mano
de Dios podemos llevar un
hogar adelante, y sobre esto
me quiero referir en esta
hora.
Hemos
mirado el carácter de los
hombres de los últimos tiempos
según la Biblia, y eso es
lo que estamos viviendo. Es
un horror la maldad, la malicia,
la inmoralidad, la mentira,
la avaricia, y digo: ¡DIOS
MIO..! ¡Los hombres han llegado
amar el dinero aún más que
a su propia familia! Y aún
estarían dispuestos a hundir
a un ser amado por la ambición
de adquirir cosas y de sacarle
al pobre lo que no tiene para
satisfacer sus deseos carnales.
¡QUE TERRIBLE! Por eso, bien
dice la escritura que el amor
al dinero es la raíz de todos
los males. Días pasados, reflexionaba
sobre esto y pensaba: Hay
tanta mentira, tanto fraude.
¿Quién puede saber la verdad?
Hoy se mueve este mundo en
medio de una mafia tan terrible,
sin miramientos, sin misericordia.
¡No importa quien se va perjudicar!
La ambición de los hombres
es desmedida y este es el
carácter del último tiempo.
Mis
amados, yo quiero decir en
esta noche, aprovechando que
hay familias, que hay padres,
hay hijos: ¿Qué harás tú de
tu vida? ¿Qué pensarás tú?
¿Qué pensaremos en esta hora
acerca de los hijos pequeños?
¿Qué haremos con la familia
cuando hay tanta violencia
y tanto pecado? Yo deseo llamar
a reflexión a todos los que
estamos en este lugar a través
de la Palabra y del Espíritu
Santo, y digo: A todos.
Porque tal vez hay personas
que puedan decir, "..yo
ya crié a mis hijos..",
pero quizás tienes nietos
y sin duda clamas y oras a
Dios por ellos. ¿Verdad?.
El
cuidado espiritual de los
hijos
Vayamos
por la escritura a Deuteronomio
6. Dice así: "..Oye,
Israel; Jehová nuestro Dios,
Jehová uno es. Y amarás a
Jehová tu Dios de todo tu
corazón, y de toda tu alma,
y con todas tus fuerzas. Y
estas palabras que yo te mando
hoy, estarán sobre tu corazón;
y las repetirás a tus hijos,
y hablarás de ellas estando
en tu casa, y andando por
el camino, y al acostarte,
y cuando te levantes.."
(2) Por supuesto que cuando
hablamos de hijos, estamos
hablando de padres y de familia.
Y que triste es saber que
cuando se habla de "familia"
para algunos es traer a memoria
tristes recuerdos. A veces
uno tiene la oportunidad de
hablar con personas y no puede
creer que haya padres que
se atrevieron a obrar de semejante
forma con sus hijos. Sin misericordia,
abandonándolos por mirar a
otra mujer. Madres que mirando
a otro hombre se olvidaron
de su hijos y también los
abandonaron.
Dios
es quien ha creado la familia.
Antes que cualquier otra institución
Dios ha formado la familia,
y el Señor tiene tanto interés
en la familia que desde los
inicios de la escritura habló
al hombre de sus deberes como
padre. Porque no es como algunos
papás piensan y dicen a su
esposa: "..vos que
estás todo el día con él debes
educarlo y criarlo.."
"..yo trabajo todo
el día.." ¡No querido!
El deber de educar a los hijos,
de instruirlos, de disciplinarlos
y de velar por ellos, es
de ambos. Y muchas veces
digo: ¡Qué lamentable es cuando
una mamá espera que el padre
llegue del trabajo para demandar
a los hijos y para que recién
los corrija! Está bien en
un sentido, pero en otro sentido
lo único que sacamos a conclusión
es que los hijos no respeten
a la mamá pensando que el
único que tiene autoridad
es el papá, cuando es de ambos
el deber de disciplinar y
corregir, porque todos somos
personas que tenemos que aprender
la obediencia. Así como se
aprende a leer y escribir
tenemos que aprender a obedecer,
porque llegamos a este mundo
con ese espíritu dentro nuestro
que nos hace más fácil desobedecer
que obedecer.
Por
eso, debemos aprender primero
la obediencia para poder enseñarla,
y el Señor en su Palabra ha
tomado tiempo para enseñarnos
sobre la familia, sobre el
deber de los padres y sobre
cómo debemos comportarnos
con los hijos. Hoy es tan
común que un hogar se destruya.
La madre toma para un lado
y el padre para el otro, sin
importarles las consecuencias
tristes y lamentables que
reciben los hijos. ¡Qué lamentable!
¡Qué terrible! Usted lo sabe,
o quizás lo está viviendo,
o lo tiene que ver con mucho
dolor en sus hijos. ¿No es
así?
Hijos
que lloran por sus padres
Esa
separación, que de repente
pensamos que es una solución,
no es nada más que una puerta
abierta al pecado, tanto para
ella como para él, porque
lo que Dios unió (Lo dice
la escritura), no lo debe
separar el hombre. Esa unión
es hasta la muerte. Hoy es
tan común el divorcio, que
muchos dicen que el matrimonio
es una cosa "a prueba".
Si resulta me quedo con esta
pareja, y si tengo problemas
me separo y me busco otra.
Cuando le hicieron la pregunta
a Jesús sobre el divorcio,
Él les respondió que por la
dureza del corazón de los
hombres tuvieron que tomar
lugar estas cosas, pero que
en el principio no fue así.
No es la voluntad de Dios
que las personas se separen
y se divorcien. NO ES LA
VOLUNTAD DE DIOS. (Aunque
expongamos las razones que
sean). Es por eso que el Señor
nos lleva a reflexionar sobre
la importancia de crecer en
el temor de Dios, guardando
su Palabra, guardando sus
mandamientos y enseñándolos
a nuestros hijos.
Yo
digo a los padres que están
en esta situación y que han
tenido la amarga experiencia
de tener un hogar dividido,
en el que de repente no se
entendieron o tomó lugar la
infidelidad y cada uno tomó
para el lado que le pareció
mejor y como consecuencia
hay hijos que lloran. He tenido
la oportunidad de hablar con
algunos adolescentes y recuerdo
una joven que me dijo: "..todo
iba tan lindo hasta que mis
padres se separaron.."
Esa noche lloré con esa joven,
porque para ella fue lo peor
que en la vida le pudiera
haber pasado, porque no había
nadie, ni aún su propia madre,
que pudiera sustituir la presencia
y autoridad de su papá. Queridos..,
antes de tomar estas decisiones
tan drásticas hay que pensar
un poquito. No sea cosa que
por el egoísmo de mi propio
"bienestar" o porque
no me gusta como es la otra
persona voy a permitir que
mis hijos tengan un duelo
en su corazón y una herida
sangrante en su niñez y adolescencia.
Algunos
jóvenes me han dicho: "..no
quiero pensar en formar un
hogar porque lo peor que me
puede pasar es el matrimonio.."
¿Cómo se llega a ese pensamiento?
Porque aparte de separarse
la pareja, muy mal han hecho
muchos padres en sembrar en
sus hijos el odio contra el
otro. "..Tu madre
no sirve, tu madre es esto
o aquello…" (aunque
sea la verdad), "..tu
padre es un inservible.."
De repente esas palabras las
decimos con tanta facilidad,
que no nos damos cuenta que
llegan a herir y lastimar.
Lo
que sembramos, eso vamos a
cosechar.
Hoy
es tan común, y tenemos que
ver con tanta tristeza que
aparecen hijos y… ¿Dónde está
el padre? Yo he retado muchas
veces a mis jóvenes, diciéndoles:
"..qué sencillo es
que un caballero se burle
de una "chica fácil"
abusando de ella y juntos
hagan sus grandes desastres,
trayendo un hijo como consecuencia.
Luego se lavan las manos y
a buscar otra.."
Yo quiero decirle a todos
los caballeros que están en
este lugar. Casados y solteros.
Algún día, ante el Juez Justo
que es Dios, tendrás que dar
cuenta. Y quiero decirte más,
algún día tú que eres soltero,
serás padre de hijos a los
cuáles amarás y tendrás un
celo por ellos de que nadie
te los vaya a tocar. Quiero
decirte: No te olvides que
Dios dice en su Palabra que
lo que uno siembra va a cosechar.
Y esto es muy serio. Es demasiado
fuerte como para pensar con
tanta liviandad. Hoy en día
es "tan fácil".
Y algunos lo arreglan de la
forma más sencilla: Para que
nadie los descubra y para
no tener problemas con sus
padres pagan dinero para que
la muchacha se haga un aborto.
¡Peor todavía! ¡ESTO ES UN
CRIMEN...!!! No se asusten,
porque de veras hay un Dios
que perdona, y cuando nos
arrepentimos de corazón Él
nos perdona, pero con estas
cosas no se puede jugar, porque
algún día cuando acunes en
tus brazos a tus propios hijos,
y los veas crecer, y te acuerdes
de todos los pasos que diste
en tu juventud sin temor a
Dios, no vas a querer que
en tus hijos suceda lo mismo.
¿No es así?
¿A
usted le gustaría papá, que
tiene sus bellos hijos y que
acuna hijas tan tiernas todavía,
pensar que cuando crezcan
uno de estos abusadores atrevidos
las engañe y las lleve a cierto
lugar para saciar sus apetitos
bajos? De sólo pensarlo ya
nos sube una ira. Entonces,
tenemos que pensar. ¿Cómo
son nuestros pasos? ¿Cómo
son nuestras actitudes ante
el sexo opuesto? Algunos dicen:
"..la culpa la tiene
ella porque me busca.."
Yo quiero decirles esta verdad:
Si tú descubres que alguien
del sexo opuesto te incita
a hacer lo que no debes, ¡Reflexiona
antes! porque a estas cosas
las alimenta ese malvado enemigo
que tenemos para destruir
tu vida en primer lugar, y
destruir también a la otra
persona. Y si como consecuencia
de ese pecado un hijo llega,
no deseado la mayoría de las
veces, descubrimos con el
tiempo hijos resentidos y
amargados, que llegan a sus
doce o trece años, (los años
de la adolescencia que son
los más difíciles), y no sabemos
porqué tienen tantos dramas
y conflictos. Marcamos sobre
nuestros hijos cosas terribles
y nos preguntamos después
¿Porqué?
El engaño maligno de este tiempo
Digo
a los padres que tienen la
suerte de haber conocido esta
Palabra ahora que sus hijos
son tiernos en edad. Dios
enseña en su Palabra que debes
enseñarle estas verdades,
¿Cuándo?, "..estando
en tu casa, y andando por
el camino, y al acostarte,
y cuando te levantes.."
¡Que te sientes a hablar con
ellos! Qué triste cuando un
hijo viene, tal vez en su
corta edad y dice: "..papá..,
quiero decirte algo.."
y el papá le dice: "..estoy
ocupado..., no tengo tiempo...,
después hablamos..."
Y podría haber sido algo tan
importante para este niño,
que se desanima y no abre
la boca nunca más.
Padres,
es cierto que todos tenemos
obligaciones, pero haz un
alto en la vida para hablar
con tus hijos, y para brindarles
ese cariño que no se reemplaza
con zapatillas de marca, o
con el mejor vaquero, una
camisa, la bicicleta, la moto,
la computadora, o el televisor.
Hay otras cosas que no cuestan
tanto dinero pero que cuestan
mas bien un poco de tiempo
en esos hijos que te necesitan
como papá y mamá. Hoy tenemos
que entender que detrás del
panorama económico que estamos
viviendo, hay un engaño perverso
y una presión para que la
mujer piense: "..necesito
urgentemente trabajar.."
y él por supuesto, desesperadamente
buscando trabajo. Entonces,
en esa necesidad salen los
dos a trabajar, (y disculpen
queridos), yo no estoy tratando
de decir que es un pecado
que trabajen los dos, pero
lo que quiero es hacerles
reflexionar en que detrás
de este panorama económico
que vivimos, hay un engaño
maligno para que estemos tan
ocupados en traer el pan a
la mesa y nos olvidemos que
mas importante que el pan,
es el cuidado espiritual de
nuestros hijos.
Recuerdo
cuando leí una historia de
un padre que salió con su
hijo de corta edad para hacer
un paseo, y que lamentablemente
estaba tan cansado que se
tiró debajo de un árbol a
la sombra pues era un día
de intenso calor. Cuando se
despertó, su hijo no estaba,
y lo comenzó a buscar con
desesperación para descubrir
que en ese panorama y frente
a ese paisaje tan hermoso
su hijo había caído en el
precipicio. Este padre, tuvo
que recoger en sus brazos
a su hijo sin vida diciendo:
"..soy el único asesino,
porque me dormí, y mi hijo
perdió la vida.."
Digo a los padres que están
en esta noche: Papá, tal vez
no estás durmiendo literalmente
con tus ojos cerrados, pero
estás tan dormido espiritualmente
que no te das cuenta que tus
hijos van camino a la destrucción,
y que si no despiertas, verás
con horror que tus hijos hacen
cosas que no debieron hacerlas
nunca y te sentirás impotente
porque no sabrás que hacer
para sacarlos del mal camino
que llevan.
Lo
que ya está hecho no se puede
volver atrás mis amados, pero
cuando nosotros oímos el consejo
de parte de Dios debemos reflexionar
y decir: ¿Qué estoy haciendo
por los tiernos hijos que
tengo a mi lado? ¿Estoy tan
ocupado? ¿Tengo tantas necesidades?
Hay que tener cuidado mis
amados, porque muchas veces
trabajamos no solamente por
las necesidades, sino que
lo hacemos por la ambición
de adquirir una mejor comodidad,
un mejor mueble, un mejor
televisor o una mejor cocina,
muchas cosas que se aspiran
y son buenas, pero por esas
cosas materiales descuidamos
a nuestros preciosos hijos.
¡Abramos los ojos y oídos
para que entendamos que en
la ambición de "cosas
buenas" no estemos tan
afanados que no tengamos tiempo
para nuestros hijos!
De
noche llegas cansado, tal
vez te pones con el diario
o la televisión y los hijos
te rodean esperando una palabra
de cariño, un abrazo simple
o una palabra: "..hijo,
¡Qué lindo que estamos juntos!.."
Yo siempre digo y disculpen,
que este malvado televisor
ha robado la comunión de muchas
familias que sólo en la mesa
tienen la oportunidad de encontrarse,
y como hay un programa que
ver, nadie habla. No hay como
comunicarse. Después cada
uno a su trabajo o a dormir
en la noche y la rutina de
la vida nos hace perder el
diálogo con los hijos y con
la compañera.
Padres,
jóvenes, matrimonios jóvenes.
¿Tienes conflictos y problemas?
No pienses que la solución
es: "..¡Que se vaya!,
¡No quiero vivir más con él!
¡No quiero vivir mas con ella!.."
Yo pregunto; ¿Tus hijos pensarán
lo mismo? Yo te digo: MADRE
HAY UNA SOLA, aunque,
es verdad que a veces tenemos
que reconocer con mucha franqueza,
que hay hombres o mujeres
que no sirven. Sí, entendemos,
no somos personas de ojos
cerrados. No somos necios
como para no descubrir que
hay mujeres que no se han
ganado el cariño de sus hijos
y que sólo han tenido para
ellos una vida miserable,
que no han cumplido el rol
de una verdadera madre, pero
Dios en su Palabra nos da
tantos consejos y yo quiero
en esta noche leer algunos
de estos textos.
¿Quieres arruinar la vida de tus hijos?
Si
no quieres arruinar la vida
de tus hijos entonces debes
enseñarles. Dice la Palabra:
"..Instruye al niño
en su camino, Y aun cuando
fuere viejo no se apartará
de él.." (3). Y la
Biblia también te enseña que
debes disciplinarlos: "..Castiga
a tu hijo en tanto que hay
esperanza; Mas no se apresure
tu alma para destruirlo.."
(4) ¿Qué es disciplinar? Es
enseñarles. Es tomar tiempo
con ellos. Es acostumbrarlos
a obedecer. Todos sabemos
como padres, que las cosas
que un niño aprende en su
corta edad no las olvida jamás,
y siempre hemos oído decir
que lo que aprende un niño
a los tres, cuatro o cinco
años, no se lo va a olvidar
jamás. ¿No le pasa a usted
que se acuerda de cosas que
vivió cuando tenía tres o
cuatro años más que cuando
tenía cuarenta años? Hay cosas
que quedan marcadas. Por eso
el consejo bíblico es: Padres,
disciplinen, corrijan y enseñen
a sus hijos en sus tiernos
años, porque dice la Biblia
que si no lo haces les
estás arruinando la vida.
¿Usted tiene el pensamiento
de arruinar a sus hijos? ¿Arruinarle
la vida a sus nietos? Jamás.
Entonces,
lo que debemos hacer es enseñarles
la Palabra. Disciplinarlos.
Orar por ellos. ¿Qué pasa
si usted hace un piso y todavía
está fresquito el material?
Usted puede tomar la punta
de un clavo y escribir su
nombre sobre el cemento, y
cuando se seca ¿Quién lo borra?
Pero intente grabar de la
misma forma sobre el cemento
cuando está seco. No va a
poder. Pero cuando está fresquito,
recién formado, usted puede
grabar y quedan marcas. Papá,
marca en el corazón de
tus tiernos hijos estas verdades,
y no dudes en disciplinar
a los hijos cuando hay que
dar un poco más que unas palabras.
Es verdad y a mi me ha pasado,
de los cinco hijos que tenemos,
que a alguno de ellos hizo
falta darle "bastante
fuerte" pero a otros
bastó solo con retarlos nada
más, y llamarle la atención
para que pudiera obedecer.
Un
día un niño había hecho un
lío terrible y cuando su madre
se acercó, el gritó y dijo:
"..¡No me pegues!.."
Pero su mamá dobló las rodillas
y ante esa cosa tan terrible
que su hijo había hecho, oró
y dijo: "..Dios ten
misericordia y libra a mi
hijo.." mientras
salían lágrimas de sus ojos.
Él dijo: "..mamá,
prefiero que me castigues
y no verte llorar de esa forma.." Un padre tierno y quebrado
en las manos de Dios tiene
consejos traídos por el Espíritu
Santo, bien bíblicos. No se
ensaña como otros, que sin
sentido castigan a sus hijos
en un momento de ira o porque
las cosas le han ido mal,
y descargan su odio y frustración
en ellos. Pero cuando realmente
es necesaria una paliza o
una corrección, dejan pasar
tantas cosas que sus hijos
perciben una falta de autoridad
para corregirlos. ¿Sabe que
eso daña la personalidad de
sus hijos? Cuando los hijos
descubren liviandad en sus
padres es muy perjudicial
para la formación de su personalidad,
porque, aunque no les gusta,
los niños esperan firmeza
de parte de sus padres, y
los prueban a ver si después
de decir tantas veces no,
dicen sí. Te digo papá
y mamá, si le has dado una
orden y le has dicho no
a tus hijos, no los acostumbres
a que después de rogarte se
torne en un sí, porque
les harás un daño muy grande,
y no respetarán tu palabra.
La primer
escuela es el hogar
Quiero
decir algo a los jóvenes de
este lugar: ¡Cuidado! porque
cuando llegan los problemas
en la vida, los mayores son
por causa de la desobediencia.
Dios les había dicho a Adán
y Eva: No deben comer de este
árbol. Y cuando Dios pone
un cartel que dice NO,
usted no le empiece a buscar
la vuelta para que diga sí,
porque si Dios dice NO
es NO desde el principio
hasta el final. Dios había
dicho: "..no comerás.."
(5); pero el malvado enemigo
dijo: "..seréis como
Dios.." (6) Hijos,
aprendan a oír la voz de Dios
y no la de este malvado enemigo,
que les dice; “..no les
hagas caso, tus padres no
saben nada, vete con tu compañero.
No entres a clase, comienza
a probar la droga, total tus
compañeros te van a hacer
"la pata" y tus
padres no se van a enterar.."
Digo a los hijos que están
en este lugar y piensan de
esa forma, Dios te ha visto.
Yo
le he contado muchas veces
a mis hijos que me he asombrado
como Dios me ha hecho saber
las cosas. El Señor puede
venir a avisarle a los padres
por el Espíritu, y a decirle:
"..tu hijo está en
gran peligro, tu hijo está
plagado de malas compañías,
ponte en guardia, porque si
no lo haces algo triste vendrá
sobre tu hijo.."
El Espíritu Santo alerta al
corazón. Padres, ¡Qué suerte
tenemos de estar en las manos
de Dios! ¡Qué escuela más
hermosa! La primer escuela
no son estas cuatro paredes.
La primer escuela no es el
templo. La primer escuela
es el hogar. No pienses que
porque hay un maestro de escuela
bíblica que le enseña una
hora por semana a tu hijo,
eso basta. Lo que tú le enseñas
con tu ejemplo vale mucho
más.
¿Se
imaginan que si nosotros le
enseñamos a los hijos que
no se debe mentir porque los
mentirosos no van a entrar
al Reino de los Cielos y ellos
nos ven a nosotros continuamente
mentir? ¿Qué autoridad tengo
para enseñar a no mentir si
yo soy una persona que vivo
faltando a la verdad? Mi ejemplo
y tu ejemplo, valen mucho
mas que mil palabras, y si
hemos cometido errores en
la vida tenemos que arrepentirnos,
y el arrepentimiento es
"no quiero hacerlo más".
Tal
vez hay jóvenes en este momento
que saben que han hecho cosas
fuera de la vista de sus padres.
Tal vez haya personas adultas
que han hecho cosas fuera
de la vista de su esposa o
de su esposo, y el Espíritu
Santo te trae convicción de
lo que debes hacer. Decirle:
"..Dios, perdóname,
porque frente a la luz de
tu Palabra dejé de ser inocente,
soy culpable.." Y
un culpable necesita arrepentirse
para que no le caiga el peso
del castigo sobre su vida.
El arrepentimiento trae un
cambio de actitud. Yo no puedo
decir de labios que me arrepiento
y continúo en el pecado. Si
me arrepiento debo cambiar
de actitud y comenzar a caminar
diferente.
La iglesia,
pregonera de estas verdades.
Hoy
en día, la destrucción de
los hogares es impresionante.
¿Qué podrán hacer los jueces?
¿Qué podrán hacer los abogados?
Si ellos mismos tienen una
tremenda necesidad de Dios.
¿Qué podrán impartir de hogares
fieles cuando ellos están
viviendo en contra de la sana
doctrina? ¿Qué dice la Escritura?
El pecado es vergüenza y afrenta
de las naciones, pero la justicia
engrandece a la nación. ¿Qué
podemos esperar de nuestros
dirigentes en el país y en
la provincia? Personas corruptas,
que roban, que mienten, fornicarios,
adúlteros. ¿Qué pueden enseñarnos?
¿Qué pueden educar los maestros
que no saben del temor de
Dios?
Tenemos
un país en caos, un mundo
miserable. El Sida creciendo
por todos lados. La droga
que no la pueden parar. ¡Qué
la van a parar! ¡Si los "grandes"
están metidos en estos grandes
negocios para satisfacer sus
ambiciones deshonestas! Porque
esto da mucho dinero. ¡DIOS
MIO! ¡Levántanos con una carga
en el corazón para orar por
nuestros gobernantes! Que
la iglesia de Jesucristo se
levante y seamos pregoneros
de estas verdades no sólo
para decirlas sino para vivirlas.
¡Para vivirlas queridos! Porque
si tú la vives tienes autoridad
para enseñarlas. Sólo cerca
de Dios y con una vida en
sus manos se podrá tener un
hogar, porque hogar no es
una casa llena de muebles
al último grito de la moda.
Eso no es un hogar. Hogar
es el lugar en donde los hijos
saben que pueden llegar con
su corazón cansado de problemas
y encontrar un padre que lo
va a aconsejar y que va a
orar por él, y si está haciendo
mal, lo va a corregir.
Muchos
tienen los ojos puestos sobre
Argentina, porque es un país
tan rico, pero nosotros los
argentinos tenemos que reconocer
que nuestro país está viviendo
una enorme miseria moral,
aún mas profunda que la miseria
económica. Las revistas y
los diarios publican las "hazañas"
de los artistas, que van por
el sexto o séptimo matrimonio,
y los jóvenes las leen y las
imitan. La escritura advierte
que algunos maestros en los
últimos tiempos dirán que
el desorden sexual no es malo.
Y yo les digo: ¡Es diabólico!
Y está pensado para que los
jóvenes caigan en lo más bajos
instintos y se tomen "las
libertades" de esta era
en la que "todo está
bien".
Queridos,
quizá nos preguntemos, ¿Cómo
puede ser todo esto? Hay una
respuesta. Este malvado enemigo
que tenemos, no tiene misericordia
de jóvenes ni viejos. ¿Recuerda
el pasaje en que este malvado
vino a tentar a Jesús en el
desierto y a decirle?: "..A
ti te daré toda esta potestad...Si
tú postrado me adorares..."
(7) Yo quiero decirte que
el diablo te va a ofrecer
muchas cosas, pero te va a
poner un precio y en eso está
en juego tu alma, pero en
esta noche vamos a orar a
Dios y vamos a pedir de su
ayuda.
Las
actitudes y la conducta ante
el sexo opuesto
A
los jóvenes que tienen el
mejor deseo de formar su hogar
y de tener la mujer más hermosa
o el caballero mas hermoso,
yo les digo que lo tengan
hermoso en dignidad y no en
apariencia, porque la apariencia
no es lo que cuenta. Son las
bellezas internas las que
hay que tratar de descubrir.
Tú que aspiras a una bella
dama o a un bello caballero,
mantente con una conducta
en la que puedas ganar a ese
buen y hermoso caballero o
a esa noble y buena mujer.
Mantén una conducta limpia.
No pretendas como algunos
caballeros, que quieren la
mejor mujer y que no haya
conocido varón, aunque ellos
hayan sido unos sucios que
han vivido la vida como se
les ha dado la gana, y ahora
pretenden tener a una gran
señorita.
Aprende
a ponerte en regla tú primero
si pretendes algo bueno. ¿Quién
te dará una buena compañera?
Es el Señor. El que te puede
dar una buena esposa es Dios.
¿Has pensado alguna vez en
el sacrificio de los padres
de ese joven o esa jovencita?
Padres, ¿Vamos a entregar
tan fácil a nuestros hijos?
Ese hijo que nos ha costado
tanto sacrificio, noches de
insomnio, de desvelo, y muchas
veces quedando sin dormir.
¿Piensas que los papás que
se han sacrificado van a entregar
sus hijos así nomás? ¡NOOO!!!
¡Vamos a mezquinarlos y vamos
a pensar bien en su futuro!
Muchacho
que están pensando en una
joven, piensa que esa joven
ha costado mucho dolor a su
mamá y será muy triste que
contraigas matrimonio sólo
para limpiar tus sucias manos
en alguien que ha costado
demasiados desvelos a sus
padres, que ha costado muchas
horas de sacrificio y muchas
lágrimas. Lo mismo digo a
las chicas. Son tan caros
los hijos y cuando los vemos
que sufren y que no andan
en los caminos correctos,
¿Cómo lloramos por dentro
verdad? Decimos: "..Dios,
ten misericordia.., ten misericordia.."
y queremos gritar estas verdades
y decirlas en las plazas y
en todos lados.
El
problema de los hijos consentidos
Padres,
los hijos consentidos serán
vergüenza de la madre. Así
está escrito y así será. Cuántas
veces he escuchado "..la
culpa siempre la tienen los
demás pero no mi hijo..".
No seamos necios porque se
trata de mi hijo o de mi hija.
Aprendamos a reconocer si
tu hija o mi hijo tiene fallas.
¡Claro que las tiene! Por
eso, no tratemos de cubrirlas
culpando a los demás. Seamos
personas cabales, con sensatez.
Si tu hijo amado se ha equivocado,
ejerzamos fe por él y creamos
en la restauración, pero no
seamos encubridores ni consintamos
a los hijos en las cosas malas,
diciendo siempre que la culpa
la tienen los demás. Seamos
personas de ojos abiertos
y con juicio justo, tanto
para los que tenemos hijos
como para los que tenemos
nietos. Yo lo digo como abuela
de once nietos, (son tan hermosos),
y cuando me entero que viene
otro en camino me entra una
aflicción y les digo a mis
hijos: "..no estén
tan ocupados, no estén corriendo
tanto, más despacio, tranquilos,
velemos por el hogar y por
los hijos.." Uno
se preocupa porque esta es
una hora terrible. Ustedes
han leído en los evangelios
que dice: "..¡ay de
las que estén encintas, y
de las que críen en aquellos
días!..". (8) De
los últimos días se está refiriendo.
Solo
en Dios hay seguridad para
la familia
La
verdad que me alegro un montón
de poder decir: "..Señor
que bueno que mis hijos y
mis nietos están en tus manos.."
¿Adónde vamos a correr para
buscar seguridad? Sólo en
las manos del Señor hay seguridad.
No tenga miedo de rendir a
sus hijos en las manos del
Señor. No piense como me dijo
una mamá hace poquito: "..yo
me que quedaba en la casa
planchando, lavando, cocinando,
corriendo, y ponía a mis hijas
de "punta en blanco"
y las mandaba a la iglesia.."
"..Hoy lo
lamento, porque mis
hijas están fuera del camino
del Señor y yo perdí tanto
tiempo quedándome en casa
pensando que bastaba con mandarlas
a ellas.."
Mamá
eres tú la que tienes que
estar cerca del Señor junto
con tu marido primero. Debes
amar la casa de Dios para
que tus hijos la puedan amar.
Debes amar a los ministros
de Dios para que tus hijos
los aprendan a amar. Debes
tener cuidado cuando criticas
y cuando hablas porque tus
hijos pueden salir heridos.
Cuando veas errores y defectos
no seas tan rápido para hablar.
Entra en tu habitación y de
rodillas dile al Señor: "..ten
misericordia de los pastores,
de los colaboradores, de los
hermanos.." No apuntes
tu dedo con tanta facilidad
porque puedes llegar a ser
uno de ellos. Ora para que
Dios los restaure. No te acerques
a los que viven criticando.
Sé sano interiormente, y si
alguien ha cometido un error
se tan caballero o tan mujer
para callar, orar y tener
una palabra de aliento, porque
tal vez algún día podría llegar
a estar en esa situación tu
amado hijo o hija. Uno ve
tan fácil los defectos de
afuera, pero los primeros
ojos deben estar puestos para
adentro. Ese es el consejo
bíblico. Dejemos de mirar
la paja en el ojo del hermano,
y saquemos primero la viga
que atraviesa nuestro propio
ojo.
Primero
yo y después los demás. No
hay vuelta. Dios sabe todo.
El nos ha enseñado y debemos
poner en práctica su Palabra
y así tendremos hogares con
su bendición. ¿Cuántos se
dan cuenta que necesitan oración?
Quizás hay jóvenes dolidos,
o eres un creyente que entiende
que ha perdido mucho tiempo
y no lo has tomado para orar
con tu familia. Hace meses
o años que no tienes un devocional
con tus hijos, que no los
tomas de la mano y le dices:
"..vamos a orar, vamos
a tratar este problema juntos
porque solos no podemos.."
Es en conjunto. Toda la familia
aportando. Entonces entramos
en comunión. No sea que lleguen
los problemas y los hijos
digan: "..que se arreglen..",
o los padres cuando vean a
sus hijos en problemas digan
"..se lo merece.."
Nos unimos para ayudarnos,
para extender la diestra de
compañía y verlos salir adelante.
Este
es un momento muy especial
porque Dios nos quiere despertar
para decirle: "..Dios...,
te necesito, porque mis hijos
te necesitan, porque sin ti
no se puede vivir.."
Que Dios bendiga a los que
tienen un hogar honesto, bien
constituido, donde hay paz,
pero debes estar pendiente
del Señor porque sólo con
El se puede enfrentar victorioso
esta vida. Amén.
Por
la pastora Ester Contreras
de Laborde.
Referencia
bíblicas: (1) 2da de Timoteo
3:1 al 5.- (2) Deuteronomio
6:4 al 7.- (3) Proverbios
22:6.- (4) Proverbios 19:18.-
(5) Génesis 2:17.- (6) Génesis
3:5.- (7) Lucas 4:6 y 7.-
(8) Mateo 24:19.-