| Restaurando
el altar de oración |
| Por
el Pastor Hugo Contreras |
Debemos
restaurar el altar de oración.
¿Qué pasó con esas noches
en las que se nos perdía el
sueño y nos encontraba el
amanecer buscando a Dios en
su presencia?
A más tarea y más crecimiento,
necesitamos más de Dios en
nuestras vidas.
Podemos hablar como ángeles
porque la unción no falla,
pero el verdadero respaldo
a nuestras vidas lo da un
ministerio, y una vida de
oración y santidad en su presencia.
Firmes
contra el pecado
Si
no fuera por la gracia de
la cruz, muchos no estaríamos
aquí. Es la gracia que no
solamente trajo salvación,
sino que una y otra vez trajo
nuestras vidas delante de
El. Y muchos debiéramos estar
sumamente agradecidos, por
esa gracia maravillosa que
nos ha restaurado. Rechacemos
toda condenación del pasado
porque la cruz nos trajo gracia,
y Dios se olvidó de todo.
A veces somos nosotros los
que no nos olvidamos de todo.
El diablo es un mentiroso
y quiere envolvernos en el
recuerdo de lo que hicimos
cuando fallamos, pero Dios
está aquí para ayudarnos.
De
una cosa me alegré con el
mensaje de anoche, y entendí
que la tónica de esta hora
es pararnos firmes contra
el pecado. Los grupos que
están viviendo un avivamiento
en distintas partes del mundo
es porque Dios llevó a los
líderes a la santidad, y la
lucha más grande en esta hora
de tentación que ha venido
sobre toda la tierra es contra
la inmoralidad que ha entrado
en la iglesia. Debemos pararnos
firmes en Dios y bienaventurados
los que tienen una vida moral
que les respalda y los que
por alguna causa cayeron y
Dios les levantó, sea este
tu testimonio: ¡Dios me levantó
para no volver nunca más al
fango!
Inclinemos
la cabeza en donde estamos
y digámosle: "..Señor,
me has traído nuevamente a
la cruz. Allí están clavados
mis pecados, mi pasado, mis
fracasos, mis debilidades
y tu gracia me hace nuevo,
Señor. Míranos Señor.., quietos
en tu presencia. El viejo
apóstol cayó como muerto a
tus pies casi en el ocaso
de su vida. Tu le hablaste
desde atrás y el tuvo que
volverse. No sé que cosas
reconocería en tu presencia,
pero el cayó como muerto a
tus pies. No era un espectáculo
para que otro se deleitara,
pero eran tus pies y tu pusiste
tus manos sobre el y le aseguraste
"Yo soy el primero y
el último". Voy a consolidar
lo que hice. Señor, gracias
porque la cruz es el termómetro
de nuestras vidas y cuánto
te agradecemos por esa gracia.
Estamos en pie delante de
ti por tu gracia, por tu fortaleza,
y no por nuestra capacidad
humana, sino por tu misericordia
Señor. Gracias, gracias, gracias.
Tu quebraste a Pedro cuando
se creía que el no podía fracasar
y lo humillaste de tal manera
Señor que el quedó profundamente
crucificado delante de ti.
Gracias Señor, gracias por
mis hermanos aquí. Gracias
Señor, por tantos de aquellos
valientes que una y otra vez
cayeron en los recodos del
camino, pero tú los has levantado.
Tú nos has levantado Señor,
no te queremos fallar Señor.
Atanos a la cruz con tu Espíritu
para que podamos confesar
con el apóstol: "..Con
Cristo estoy juntamente crucificado,
y ya no vivo yo, más vive
Cristo en mí.." (1).
Oh, fluye en esta mañana Señor.
Tu estás sanando heridas Señor,
tu estás renovando fuerzas,
tu estas limpiando la mente
de tus siervos no solamente
aquí Señor, sino también a
lo largo y a lo ancho del
país y de otras naciones.
Guíanos en esta mañana con
tu Espíritu Señor y te alabaremos
para siempre Jesús. Amén.."
Recuperar
el sitio de la oración
El
Espíritu Santo siguió hablándome
algunas cosas ayer por la
tarde. Me tuve que sentar
a escribir unas cuantas cosas.
Quiero recorrer y confirmar
algunos pensamientos primordiales.
Vamos a abrir nuestras Biblias
en San Marcos. La Palabra
de Dios dice: "..El
les dijo: Venid vosotros aparte
a un lugar desierto, y descansad
un poco. Porque eran muchos
los que iban y venían, de
manera que ni aun tenían tiempo
para comer.." (2)
Hermanos, es indispensable
para nuestra formación, que
tomemos el tiempo necesario
para poder reflejar la frescura
de Dios. Frescura de Dios
es tener la palabra de actualidad
y la única manera de obtenerla
es estando en el Espíritu,
porque hoy en día, las tareas
se han multiplicado tanto
que hemos perdido el sitio
de la oración y ese altar
hay que construirlo nuevamente.
¿Para qué? Para compartir
la Palabra de actualidad hablando
como en familia, con esa confianza
que no ataca sino que es mas
bien para edificar.
Si
vamos a Hechos capítulo seis
encontraremos en la historia
de la iglesia primitiva que
por causa del crecimiento
de la obra, y por la murmuración
de los hermanos, los apóstoles
se vieron confrontados a echar
mano a tareas que no les correspondían.
Un padre nuevo debe estar
dispuesto a ayudarle a la
esposa a cambiar los pañales,
pero no debe quedar toda la
vida cambiando pañales. A
nadie se le caen los anillos
por hacer una tarea que aparentemente
no le corresponde. Me acuerdo
de hace muchos años cuando
estábamos colocando el techo
en la iglesia de la calle12
de Octubre, nuestro hermano
Raúl, vino a mi y me dijo:
"..Pastor, usted no
lo haga.." Estábamos
aventando ladrillos para el
techo. Y le dije: "..Dejáme,
yo también puedo hacerlo.."
A veces ese concepto se ha
metido adentro de nosotros
y tenemos la tendencia a no
tocar nada, pensando que es
tarea de otro. A ningún siervo
de Dios se le caen los anillos
por hacer cualquier tarea
y si tiene que meter sus manos
en un caño para desatascar
algo, tiene que hacerlo, pero
no es nuestra tarea. Y vuelvo
a Hechos seis. Los apóstoles
dijeron: "..Y nosotros
persistiremos en la oración
y en el ministerio de la palabra.."
(3). Hermanos, por eso es
que la iglesia iba de gloria
en gloria. No solamente de
gracia por gracia, de fe en
fe y de conocimiento en conocimiento,
sino que iba de gloria en
gloria porque los mensajeros
que presidían tenían la palabra
de actualidad. Había un tiempo
en que nosotros teníamos que
echar mano a muchas tareas.
Debemos aprender a delegar
responsabilidades pero sin
pensar que nos desmerecemos
si nos toca volver a hacer
esa tarea. Si es necesario
hay que hacerla de nuevo,
pero no olvidemos el sitio
de la oración.
Hermanos,
debemos restaurar el altar
de oración. ¿Qué pasó
con esas noches en las que
se nos perdía el sueño y nos
encontraba el amanecer buscando
a Dios en su presencia? A
más tarea y más crecimiento,
necesitamos más de Dios en
nuestras vidas. Podemos hablar
como ángeles porque la unción
no falla, pero el verdadero
respaldo a nuestras vidas
lo da un ministerio, y una
vida de oración y santidad
en su presencia. Tenemos un
camino que caminar en Dios
y cada uno de nosotros va
a ser el fruto de cómo se
rinde en sus manos, aún en
los momentos mas difíciles
e incomprensibles. Ahora,
Dios no nos hace a todos iguales.
No nos hace "en serie".
Dios es diversidad, porque
en la diversidad está la hermosura
de Dios. Cuando volamos, vemos
las montañas y contemplamos
los hermosos paisajes que
nos maravillan y despiertan
el espíritu de poeta dentro
nuestro, pero cuando caminamos
por la superficie de esas
mismas montañas, parece que
es un lío todo eso. ¡Como
se ve tan lindo de lejos!
pero cuántos problemas hay
para caminar. Desde las alturas
se ve una hermosura. ¿Por
qué la hermosura? Por la diversidad.
Demos gracias a Dios porque
todos no son Hugo Contreras,
porque de repente nos cansaríamos
todos. Cada uno tiene una
gracia que ha aprendido en
sus momentos de apartarse
con Dios. Permita que Dios
escriba cosas en su corazón.
Varios han venido a mí con
lágrimas y con una carga genuina
y me han despertado un amor
especial por ellos, vidas
dispuestas a hacer cualquier
cosa por servir a Dios. Pero
les dije "..busca
a Dios aparte, toma un tiempo
especial sobre el tema y prepárate
todo lo que puedas.."
La
importancia de prepararnos
en su presencia
Jesús
les dijo: "..Venid
vosotros aparte a un lugar
desierto, y descansad un poco.."
(4) En una manera, Jesús decía:
"..Quiero estar con
ustedes, quiero pasar tiempo
con ustedes. Yo soy Dios,
pero también soy el líder,
soy el apóstol, soy el nexo,
soy el contacto humano de
carne y hueso. Quiero gastar
tiempo con ustedes porque
necesitan preparación.."
y vuelvo a decir que es primordial
e importantísimo tomar el
tiempo necesario en Dios para
no salir de la preparación
"sancochados" ni
crudos.
A
veces la misión nos demanda
salir corriendo a tomar los
campos, y en cuanto a eso
algunos testimonios son impactantes,
por ejemplo cómo nuestro hermano
Oscar tomó la obra en Necochea,
pero eso no es una norma.
Jesús tuvo un modelo perfecto.
El no escogió a un montón,
escogió a doce nada más, y
los preparó de tal manera
que cuando él se fuera, ellos
pudieran fluir como si Cristo
estuviera presente. Para llegar
a eso, Cristo debía meterse
adentro de ellos y para meterse
adentro de ellos, tenía que
comer con ellos, vivir con
ellos, compartir con ellos,
ministrar con ellos, andar
en todas partes con ellos.
¡Señor, dános esa gracia!
La escuela del discipulado
de Jesús no era una casita,
era un camino. No era un aula
con libros, un pizarrón y
unas tizas para escribir,
era su vida escribiendo contínuamente
mientras los llevaba por esos
caminos, aún en los momentos
mas difíciles.
Me
acuerdo de un lapso de mi
vida muy difícil en España,
cuando dejé de ministrar por
seis meses. Lo único que sabía
hacer era llorar. Una vez
salí por unos potreros a "grito
pelao" (como dicen los
españoles): "..Señor
¿Por qué me trajiste aquí?
¿No había alguien mejor? ¿Por
qué permites que sea vapuleado
por estas luchas? ¿Por qué
está la familia al borde de
la ruptura? ¿Por qué debemos
pasar cosas que no esperábamos
haber pasado?.."
pero Dios me trató con paciencia
y me acuerdo que me llevó
al norte de Europa a ministrar
en una convención de obreros
y de repente, durante el segundo
día, el que dirigía la convención
me sacó afuera con el intérprete
y su auto y abrió su corazón.
Dios me había dado una palabra
la noche anterior sobre un
tremendo ministerio para él
en Rusia y cuando abrió su
corazón para contar sus calamidades,
en el asiento trasero de ese
auto sentí la voz de Dios
que me dijo: "..hijo,
te hice pasar por ese camino
para que aprendieras a ministrar
a tus hermanos en esta necesidad.."
Hermano, apenas pude hablar
para ministrarle a ese hermano
porque Dios me había quebrantado
a mi.
Dios
nos hace pasar por tormentas
muy difíciles, porque es la
única manera en la que luego
podemos ser misericordiosos
con nuestros hermanos, porque
a veces nos creemos intachables,
y no podemos usar la misericordia.
Amado hermano, debemos hacerle
frente a la batalla, debemos
echar mano y ministrar con
algo que es fresco, que nace
del trono de Dios y que pasa
a través de nuestras vidas,
pero, ¿Cómo tenerlo? gastando
tiempo con Dios.
Una
vida de equilibrio y desarrollo
constante
Dios
habló ayer por la noche que
debemos odiar el pecado. No
ser santulones religiosos
con normas. Que sólo traemos
la Biblia bajo el brazo, que
cantamos y nos vestimos como
creyentes. ¡NO! Ser santo
de verdad y desde adentro,
y ser naturales afuera. Yo
aprendí ese equilibrio hace
muchos años de un hombre que
vivía una vida balanceada
y que era nuestro hermano
Samuel Sórensen. El no predicaba
equilibrio, él lo vivía y
podía reír y gastarse algun
chiste dentro de su libertad,
sin perder la unción. No quiero
decir que nos vamos a volver
vulgares pero, ¿Sabe una cosa?
Yo aprendí en la vida que
hay algunas personas a las
que no se las puede ministrar
usando el estilo bíblico,
hay que ministrarles usando
el estilo carrero. ¿Me entiende
esa palabra? ¿Cómo hablan
los carreros? Hablan el idioma
de la calle.
Cierta
vez en España, estaba con
mi hijo mayor. Llegué a un
lugar y alguien me habló descomedidamente.
Debí contestarle a la española
y mi hijo me quedó mirando.
El nunca había oído a su papá
hablar así, pero esa palabra
a la española frenó al hombre,
porque a veces la gente piensa
que somos idiotas. Quizá tenemos
cara de tontos pero no somos
tontos. Debemos saber cuándo
y cómo hablar. A veces el
estilo y el vocabulario bíblico
no alcanzan y hay que echar
mano al vocabulario de la
calle. Todas estas cosas las
aprendemos en el caminar con
Dios. Los profetas siempre
hablaron al pueblo en su idioma,
por eso no era raro que Jesús
escupió en tierra e hizo lodo
con la saliva. ¿Quién hace
eso aquí y no corre el riesgo
de ser tildado de estúpido
o algo parecido? Dios siempre
nos habla en el idioma que
entendemos y debemos estar
preparados para hablar en
el nivel que Dios nos ponga.
Debemos adaptarnos a los ejecutivos
que están allá arriba y a
los hermanitos humildes que
nos ofrecen lo que tienen.
Dios nos va a adaptar. Vamos
a usar todo lo que se nos
permite, pero mantengamos
el espíritu tierno, de estar
abiertos en su presencia siempre.
Y
en los momentos difíciles,
¿Qué es lo que el Señor persigue?
Es el crecimiento de nuestra
fe. Cuando él viene, siempre
nos da nueva confianza. Dice
la Biblia: "..Mas
a la cuarta vigilia de la
noche, Jesús vino a ellos
andando sobre el mar. Y los
discípulos, viéndole andar
sobre el mar, se turbaron,
diciendo: ¡Un fantasma! Y
dieron voces de miedo.."
(5) ¡Cómo sería la angustia
de la prueba y la adversidad
del viento contrario! que
viendo a Jesús se turbaron
pensando que era un fantasma.
En los días difíciles de prueba,
cuando el mar se agita y los
vientos tienden a enfrentarnos
y detener la marcha, pareciera
que es tan difícil hacer frente
a la adversidad y perdemos
la noción de la presencia
del Señor, pero Jesús les
habla diciendo: "..¡Tened
ánimo; yo soy, no temáis!.."
(6) El Señor nos da confianza.
El no viene listo con el garrote.
Juan cayó como muerto a los
pies de Dios pero su mano
estaba sobre él diciendo "..no
temas Juan, Yo Soy el mismo
que te recogí junto al mar,
pero también Soy el de esta
hora, no tengas miedo.."
Hermanos, cuando viene la
presencia de Dios nos hace
temblar, pero también nos
imparte una nueva confianza.
Los
desafíos que se transforman
en experiencia
Este
es el pensamiento que quiero
dejar marcado ¿Por qué Dios
desea estar a solas con nosotros?
Porque el quiere llevarnos
a un crecimiento y desarrollo
constante en nuestras vidas.
Quiere que crezcamos en la
fe y a menos que se nos presenten
desafíos por delante, no podremos
crecer en fe. Moisés estaba
allí temblando pero: "..Jehová
dijo a Moisés: ¿Por qué clamas
a mí? Dí a los hijos de Israel
que marchen. Y tú alza tu
vara, y extiende tu mano sobre
el mar, y divídelo, y entren
los hijos de Israel por en
medio del mar, en seco.."
(7) Hermanos, hay que dar
pasos de fe y eso es un desafío
para nuestras vidas. El crea
el mal y el bien, el hace
la luz y la adversidad, como
dice Isaías: "..que
formo la luz y creo las tinieblas,
que hago la paz y creo la
adversidad. Yo Jehová soy
el que hago todo esto.."
(8)
Volviendo
al pasaje de Mateo. Jesús
les dijo: "..¡Tened
ánimo;yo soy, no temáis!.."
Y el versículo veintiocho
dice: "..Entonces
le respondió Pedro, y dijo:
Señor, si eres tú, manda que
yo vaya a ti sobre las aguas.."
(9) ¡Qué reacción tan rápida
y tremenda! Pedro tenía esas
luces, por su temperamento,
por su manera de ser, de repente
estaba tan bajo pero se recuperaba
y estaba en el tapete enseguida
otra vez. ¡Qué desafiantes
las palabras de Pedro! y Jesús
le dijo "..Ven.."
Pedro tuvo prontitud para
ir sobre las aguas y fue hacia
Jesús. Imagínese, estaban
turbados, abatidos, con el
viento contrario, estaban
en una prueba solos y de repente
en medio de esa prueba Pedro
se levanta en un acto de fe
y ahora está caminando sobre
las aguas.
¡Eso es un verdadero milagro!
Pero la historia no termina
allí, porque el verso treinta
dice: "..Pero al ver
el fuerte viento, tuvo miedo;
y comenzando a hundirse, dio
voces, diciendo: ¡Señor, sálvame!.."
(10) Y allí estaba el Señor
para darle una experiencia
que sería única en la vida
de él. ¿Cuándo sucede esto?
Cuando obedecemos y él nos
saca del culto de los milagros
y nos lleva solos a cruzar
el mar. ¿Por qué lo hace?
El nunca deja las cosas a
medias, nos mete en problemas
pero también nos saca de ellos.
Dios me metió en problemas,
pero benditos esos problemas
porque el no sólo nos mete
en los problemas sino que
nos saca de los problemas.
Cuando caminamos en el camino
de la obediencia, no lo hacemos
solos, sino que El dijo: "..no
te dejaré ni te desampararé.."
de tal manera que podemos
decir "..el Señor
es mi ayudador, no temeré.."
Que el Señor nos traiga a
esa obediencia sencilla, que
simplemente sepamos que esta
es la Palabra de Dios y que
esta es la hora de Dios.
A
veces remamos con muchas fuerzas
y el viento de las contrariedades
nos provoca desaliento. Allí
es cuando se levantan preguntas
en lo profundo de nuestros
corazones y es cierto, si
fuéramos sinceros y pudiéramos
tener un confesionario abierto.
¡Cuántos de nosotros pudiéramos
contar de las contrariedades
que nos han venido por servir
al Señor! ¡En los líos que
me ha metido este camino!
Dios nos ha metido en problemas
y esa es la manera que él
en su misericordia usa para
tratar con nosotros. En esos
días en los que la contrariedad
y el desaliento vienen, nos
llenamos de preguntas. ¿Por
qué?
Quizá
los discípulos en medio del
viento se estarían preguntando:
Si El nos usa tan poderosamente
que el pan crece en nuestras
manos una y otra vez hasta
alimentar a una multitud,
si nos hace gustar de esa
gloria magnífica, si sentimos
algo tan hermoso al ser usados
por su misericordia. ¿Porqué
ahora nos mete en estos problemas?
Así pensamos nosotros, porque
el Señor muchas veces ni siquiera
nos permite quedar después
del culto para que alguien
nos diga: "..¡Cómo
crecía el pan en tu mano!.."
A nosotros nos gusta eso,
y esa es nuestra ruina. Nos
gusta escuchar que la gente
opine bien de nosotros. Somos
siervos de Dios. Lo reconozcan
o no estamos prendidos a El.
No obstante, los días de prueba
vienen y las preguntas con
ellos, en donde pensamos que
por obedecer al Señor nos
metemos en problemas y aún
metemos a nuestra familia
en problemas.
Me
acuerdo hace muchos años,
después de haber vuelto de
algunas tristes consecuencias
en la Patagonia, contemplé
algunas cosas que habían hecho
sufrir a mi familia y hablando
como de corazón a corazón
con el hermano Samuel, le
dije: "..Voy a pensarlo
bien para no cometer tonterías
y llevar a mi familia a cosas
que tenga que lamentar..",
y le dije: "..no voy
a hacer más locuras.."
y el se detuvo en la calle,
me miró y me dijo: "..No
digas eso, porque dentro de
un tiempo estarás pensando
en locuras más grandes.."
Las
pruebas tienden a desalentarnos
y quisiéramos que Dios nos
conteste el porqué. Pero Dios
no le contestó a Jesús cuando
exclamó: "..Dios mío,
¿por qué me has desamparado?.."
(11) Y hay cosas, como dicen
los mexicanos, que "salen
sobrando", que Dios no
las va a contestar. Ya está
hecho. El nos lleva por el
camino de preparación. Hay
pruebas que cuando las pasamos
nos preguntamos ¿Que sentido
tienen?, pero después miramos
para atrás y escondidos en
un rincón le decimos al Señor:
"..Gracias, porque
tú nos permitiste pasar por
ese camino, porque nunca las
cosas hubieran sido de esta
manera si no me hubieras llevado
tú por ese camino.."
Dios es el que obra en nosotros
el querer como el hacer por
su buena voluntad. El escribe
y marca cosas dentro de nuestras
vidas cuando pasamos tiempo
en su presencia. En esta mañana
clamemos a Dios para tener
la frescura de un hombre que
camina en su presencia y que
saca del tesoro cosas viejas,
pero que también saca cosas
nuevas.
Por
eso él nos lleva a su presencia,
para marcar cosas nuevas en
nuestra vida. Toda nuestra
vida es una oportunidad de
crecimiento. En estos días
se dan tantos títulos. No
solo hay que estudiar para
una especialidad en la universidad
sino que hay que sacar un
doctorado y eso lleva años
de estudio. Escuche ¿Ud, piensa
que Dios es menos?. Tenemos
el título de predicador, pero
para predicarle a los predicadores
hay que tener otro título
y para enseñarles o darles
medicina a los predicadores
hay que tener un doctorado
en Dios. ¿Qué dijo Jesús en
San Mateo? "..Por
eso todo escriba docto en
el reino de los cielos es
semejante a un padre de familia,
que saca de su tesoro cosas
nuevas y cosas viejas.."
(12). Observe esta palabra,
saca de su propio tesoro,
no del tesoro del otro.
Dios
quiere traernos a una continua
dependencia de El, aún mas
allá de nuestra propia experiencia.
Siempre me bendice la vida
de Samuel, que no hubo otro
profeta como el, que siempre
tenía la palabra de Dios,
pero dice la Biblia que cuando
iba a ungir a un nuevo rey,
es prendado por la apariencia
de un hermano de David. Sin
embargo Dios le dice: "..No
mires a su parecer.."
(13) Samuel se estaba equivocando,
aún con su madurez se estaba
apresurando y estaba mirando
en la carne porque ése no
era el que Dios había elegido.
La experiencia tiene valor
en Dios, pero sin Dios no
vale nada, y allí es donde
cometemos errores y voy a
decir más: Los líderes tenemos
la santa obligación en Dios
de ir delante del rebaño siempre.
No como capitaneando y dando
órdenes pero sí marcando el
camino con el ejemplo de nuestras
vidas.
No
son las multitudes las que
marcan el camino
Segundo
pensamiento que quiero traer.
Vamos al libro de San Juan
capítulo seis, aunque aclaro
que para ver esta parte en
toda su dimensión, tenemos
que comparar tres pasajes
análogos o similares, (San
Marcos 6, San Mateo 14 y San
Juan 6), porque cada uno
de estos evangelios nos extracta
una lección que el otro no
la repite y a veces en el
conglomerado de las cosas
no vemos todo para entender
esta lección: La necesidad
de la gente no puede marcar
el camino y sacarnos de los
propósitos de Dios. Yo
sé que para dar esta palabra
tengo que tener gracia y pido
al Espíritu Santo que me alumbre
para que no me malentiendan.
Nosotros queremos la multitud,
aunque durante años hicimos
énfasis en que no queremos
campañas sino una obra que
crezca normalmente, pero el
sueño de las campañas vino
y a veces no éramos capaces
de pastorear cincuenta y queríamos
mil personas. No estábamos
preparados para pastorear
a mil.
Dios
nos hace en la medida que
caminamos. Por eso es tan
importante este pensamiento
sobre la multitud, porque
la palabra de Dios dice que
luego del episodio en el mar,
cuando se apartaron al desierto
a descansar, la multitud vino
y tuvieron que atenderla por
tres o cuatro días. Vemos
que dice en San Juan: "..Aquellos
hombres entonces, viendo la
señal que Jesús había hecho,
dijeron: Este verdaderamente
es el profeta que había de
venir al mundo.."
(14) Aquí habla de "hombres",
pero otra versión de la Biblia
los llama "gente",
palabra que procede de "gentil",
(y cuando la biblia habla
de "gente" está
hablando de pueblo inconverso,
de hombres y mujeres que todavía
no han entrado en una relación
de discípulo). Mas adelante
dice: "..Pero entendiendo
Jesús que iban a venir para
apoderarse de él y hacerle
rey, volvió a retirarse al
monte él solo.."
(15) ¡La multitud le quería
marcar el camino a Jesús!
Por eso él despidió a la multitud,
porque era gente que se estaba
atravesando en su camino,
que venían con hambre, que
sabían que había un ministerio,
pero quiero decirle algo:
La gente no conoce ni entiende
los tiempos de retiro con
Dios, y el pensamiento que
quiero recalcar es: La
multitud no es la que marca
el camino. Dios es
el que tiene que marcar el
camino. Dios va a traer
las multitudes en su tiempo,
pero él quiere marcar el camino
en nuestras vidas y nunca
la multitud debe interferir
en los propósitos que él quiere
cumplir en nuestra vida de
discípulos.
Sin
obrero no hay obra y lo principal
es el obrero, y si lo principal
es el que preside, el trabajo
que Dios va a hacer en el
obrero es mucho mayor que
el que va a hacer en la congregación.
El Salmo 103 dice: "..Sus
caminos notificó a Moisés,
Y a los hijos de Israel sus
obras.." (16) El
pueblo vio los milagros, pero
el que vio los caminos fue
Moisés y para ver los caminos
de Dios, (El lugar donde te
tienes que mover, cómo te
tienes que mover y cuándo
debes hacerlo) debes caminar
en la presencia de Dios.
Tenemos
que prepararnos porque la
gente no debe marcar el rumbo
de nuestro ministerio, es
Dios. ¡Que esto quede grabado
en nuestros corazones! Pastor,
en algún lugar escriba la
frase: DIOS ES EL QUE ORDENA
MIS PASOS PARA LA BATALLA
¿Qué dice el Salmo? "..Bendito
sea Jehová, mi roca, Quien
adiestra mis manos para la
batalla, Y mis dedos para
la guerra.." (17)
Manos me habla de conjunto,
de los cinco ministerios,
y los dedos hablan de cada
uno individualmente. Dios
nos adiestra a todos, pero
también a cada uno en particular
para la batalla. El nos quiere
adiestrar para saber conducir
al pueblo. ¡Señor, que tu
presencia marque cosas nuevas
en nuestras vidas!
Si
tenemos la actitud sana de
María, esa actitud de quedarnos
a los pies del Señor, El nos
va a enseñar. Reconózcalo
en todos sus caminos aunque
le duela. El que tiene
oídos para oír, que oiga.
LA GENTE NO MARCA EL RUMBO
DE NUESTRAS VIDAS. ¿Qué
pensaba la multitud en ese
momento? "..Ahora
lo tenemos a Jesús quien sana
y nos da de comer, ¿Qué mas
queremos?.." Eran
aquellos "..cuyo dios
es el vientre.."
(18) como dijo Pablo, que
solamente piensan en los beneficios
que van a recibir. Son como
dice el refrán: "..Panza
llena, corazón contento.."
Pero ese no es el camino de
Dios.
Es
verdad que los de afuera muchas
veces no lo entienden. Algunos
vienen aún queriendo enseñarle
al pastor, y no es que desechamos
los pensamientos de colaboración
bien intencionados, pero es
que a veces los que atienden
a los niños solamente ven
los niños y los que atienden
la música solamente ven la
música, los que atienden a
los hermanos ven eso solamente,
y los que atienden a los jóvenes
ven a los jóvenes, pero el
líder ve todo. Les digo a
los que colaboran: Si vas
a ministrar a la gente, tienes
que estar en sumisión a tu
pastor, porque el pastor preside
todo. Tu no eres pastor de
niños, dependiendo solamente
de Dios. ¡No! Hay un ministerio
que preside. Eso no nos gusta,
pero es lo que Dios quiere.
No
somos siervos de la necesidad.
Somos siervos de Dios
Ahora,
yo me pregunto ¿Porqué Jesús
los despidió? ¿Porqué Dios
nos manda la gente y de repente
la despide?, porque justamente
el conoce a la gente. El conoce
el corazón del pueblo, el
sabe los motivos por los que
la gente viene. ¡Señor, danos
sabiduría y entendimiento!
Tenemos que luchar para mantenernos
en la línea porque hay una
fuerte tendencia a tener otros
pensamientos pero queremos
quedarnos disciplinados en
el camino que Dios está marcando.
La
gente viene. Mire lo que dice
San Juan: "..El día
siguiente, la gente que estaba
al otro lado del mar vio que
no había habido allí más que
una sola barca, y que Jesús
no había entrado en ella con
sus discípulos, sino que éstos
se habían ido solos. Pero
otras barcas habían arribado
de Tiberias junto al lugar
donde habían comido el pan
después de haber dado gracias
el Señor. Cuando vio, pues,
la gente que Jesús no estaba
allí, ni sus discípulos, entraron
en las barcas y fueron a Capernaum,
buscando a Jesús. Y hallándole
al otro lado del mar, le dijeron:
Rabí, ¿cuándo llegaste acá?.
Respondió Jesús y les dijo:
De cierto, de cierto os digo
que me buscáis, no porque
habéis visto las señales,
sino porque comisteis el pan
y os saciasteis.."
(19) ¡Qué respuesta dura de
Jesús! y a veces esta manera
de hablar nos resulta chocante,
pero debemos saber a quién
les habló eso. Era gente a
la que no le importaba Jesús
en sí mismo, sino que sólo
querían que Dios supliera
sus necesidades. Algunos vienen
al evangelio solo porque esperan
que Dios los prospere. Sí,
Jesús prospera, pero también
te lleva a la cruz. La prosperidad
sin Dios te va a traer muerte,
pero la prosperidad con Dios
te va a traer vida y paz para
siempre.
Se
ofendieron, murmuraron y se
fueron
Dios
conoce a la gente. Dios conoce
a los porteños y sus problemas,
pero también conoce a los
provincianos, y hay tanto
orgullo y soberbia en los
porteños como en los provincianos.
Somos del mismo material,
nada más que unos con un poquito
más de educación en la cabeza
y otros con menos. El ser
humano es el mismo en toda
la tierra, y Dios tiene que
luchar y pelear dentro de
nuestras vidas y a esa gente
Jesús les dijo "..Trabajad,
no por la comida que perece,
sino por la comida que a vida
eterna permanece.."
(20) Comenzaron entonces a
preguntarle "..¿Qué
milagros haces?.."
¿Se da cuenta? Era gente que
una vez más pretendía explicaciones
¿No había hecho ya el milagro?
pero no tenían ojos para ver.
Y estoy dando un sello, ¿Por
qué los despidió? Simplemente
porque vinieron a enredar
los propósitos de construir
algo en la vida de los discípulos
distrayendo al Señor por cuatro
días. Y es posible que el
diablo traiga sus multitudes
para distraernos en algunos
días claves en su presencia.
Señor, permite que esta palabra
entre en nuestros corazones.
No deje que nadie ni nada
lo distraiga. Usted no
es siervo de la necesidad,
es siervo de Dios. Yo
quisiera ir a todos, pero
no puedo ir a todos, me gastaría.
Por eso, mas y mas quiero
aprender equilibrio en mi
vida.
Jesús
otra vez los trató con dureza
y al final del texto treinta
y siete, les dice: "..Todo
lo que el Padre me da, vendrá
a mí; y al que a mí viene,
no le echo fuera.."
(21) Mi esposa me transmitió
algunos pensamientos claves.
Dios le dio esta palabra en
los últimos meses en algunas
horas de la noche. "..Y
esta es la voluntad del padre,
el que me envió: Que de todo
lo que me diere, no pierda
yo nada, sino que lo resucite
en el día postrero.."
(22). Lo que el Padre me da
vendrá a mí, (pensó Jesús)
y estos que vienen por los
panes y los peces no son los
que el Padre me ha dado. ¡Ellos
vienen por el estómago!
No
hay duda que la ayuda social
tiene su lugar y que en medio
de temas sociales la iglesia
puede meterse y ayudar a la
gente, y de allí pueden salir
muchos heredando la vida eterna,
pero quiero mantenerme en
el próposito de Dios. Jesús
le dijo a esa multitud: "..Yo
soy el pan vivo.."
(23) Dios nos habla de comerlo
a él, de comer su palabra,
que ése sea nuestro alimento.
¿Ha comido a Jesús? ¿Estamos
comiendo a Jesús?. Nosotros
tenemos la tendencia a comer
lo que nos gusta, sólo lo
que agrada a nuestro paladar
y no queremos esas cosas que
no nos gustan, que nos fastidian,
que son como espinas metidas
en la piel. Pero dice la historia
en Exodo capítulo doce que
antes de salir de Egipto el
pueblo de Israel tenía que
comer al cordero con sus cabezas,
sus patas e intestinos. ¡Tenía
que comerlo todo! No la paletilla
y el lomito solamente. Todo.
El quiere que comamos todo
el cordero.
Sin
embargo, en ese momento, ni
los discípulos entendieron
esa palabra: "..Al
oírlas, muchos de sus discípulos
dijeron: Dura es esta palabra;
¿quién la puede oír?.."
(24) Eso no lo dijeron los
mundanos, lo dijeron sus discípulos.
¡Cómo hace falta que Dios
nos lleve a sus molinos para
molernos! ¡Cómo hace falta
que ese grano de trigo que
somos cada uno de nosotros,
pierda su identidad y se convierta
en harina que junto a otros
granos formarán el pan para
que coma la gente necesitada!
Dios usa individuos dentro
de la iglesia pero su meta
es la iglesia gloriosa en
sí, sin mancha ni arruga,
usada como una luz a este
mundo.
Y
el este pasaje sigue diciendo:
"..Sabiendo Jesús
en sí mismo que sus discípulos
murmuraban de esto, les dijo:
¿Esto os ofende?.."
(25) Yo le pregunto: ¿Nunca
murmuró usted?, el Salmo setenta
y siete dice: "..Me
acordaba de Dios, y me conmovía;
Me quejaba, y desmayaba mi
espíritu.." (26)
¡Qué tremendo impacto hizo
ese texto en mi corazón! Cuando
nos quejamos estamos yendo
más allá de nuestra mente.
¡Es mi espíritu! Debemos cuidarnos
de la murmuración. Si no entendemos,
mejor no decir nada. ¡Muérdase
los labios! No revuelva el
agua porque después se la
va a tener que tomar, y porque
va a repetir el examen una
y otra vez hasta que lo aprenda.
Hay un dicho que dice: "..al
que no le gusta el caldo,
dos tazas.." No tenemos
que murmurar de lo que no
entendemos. Hablemos poco
de lo que sabemos y nada de
lo que no sabemos, por algo
el Salmo uno expresa: "..Bienaventurado
el varón que no anduvo en
consejo de malos, Ni estuvo
en camino de pecadores, Ni
en silla de escarnecedores
se ha sentado.."
(27)
Luego
les dijo: "..El espíritu
es el que da vida; la carne
para nada aprovecha; las palabras
que yo os he hablado son espíritu
y son vida.." (28).
Luego dice el verso sesenta
y seis: "..Desde entonces
muchos de sus discípulos volvieron
atrás, y ya no andaban con
él.." (29) Aquí
están los tres pasos. Primero:
Dijeron "..dura es
esta palabra.." Segundo:
Murmuraron. Tercero: Muchos
se apartaron y ya no andaban
con el, a tal punto que Jesús
se dirigió con amor a sus
discípulos y les dijo "..¿Queréis
acaso iros también vosotros?.."
(30) Y ahí llegó la respuesta
de Pedro: "..Señor,
¿a quién iremos? Tú tienes
palabras de vida eterna.."
(31) Me parece escuchar a
Pedro, como decir: "..Señor
gracias por este tiempo de
retiro espiritual del desierto,
aunque fue interferido por
la multitud. Gracias, porque
nos llevaste al mar para enseñarnos
pero nos trajiste a tierra
otra vez para darnos la lección
completa.." Porque
el Señor siempre nos da la
lección completa.
Dice
luego este pasaje: "..Jesús
les respondió: ¿No os he escogido
yo a vosotros los doce, y
uno de vosotros es diablo?.."
(32) Parece que siempre tendremos
un "diablo" entre
los discípulos. ¿Si o No?
Quiero que note no solamente
el principio del diablo, sino
que note los principios de
Jesús. Luego dice: "..Hablaba
de Judas Iscariote, hijo de
Simón; porque éste era el
que le iba a entregar; y era
uno de los doce.."
(33) Lo repite otra vez: era
uno de los doce. Hace algunos
años atrás le preguntaron
a Billy Graham "..si
tuvieras que comenzar de nuevo,
¿qué harías?.." Y
el respondió sin dudar: "..escogería
doce.." Gracias a
Dios por el pensamiento del
semillero que es el discipulado,
pero cada pastor debe preparar
por lo menos doce. Doce bien
preparados, porque ellos van
a hacer lo que tú no haces,
aunque uno de los doce sea
diablo. Dios suplirá ese lugar
con otro.
El
trato especial con los discípulos
Llegamos
a este punto. Básicamente
Jesús preparó a doce. ¡Qué
difícil es plantar cosas nuevas
en un lugar donde el pueblo
no tiene la misma visión!
Me acuerdo que cuando tomé
la iglesia, Dios me fue ayudando
a tomar decisiones para limpiar
ciertas cosas que desde sus
raíces habían infectado a
toda la congregación. La prueba
más difícil vino con tres
ancianos, y los tres fueron
probados hasta que tuve que
sacar a uno de ellos, porque
lo primero que hizo fue comenzar
a darme órdenes.
El
era americano y me dijo: "..podrías
aprovechar de mi vida.."
y yo le dije: "..podría
aprovechar de mis 46 años
de ministerio también.."
pero al tener que poner las
cosas en orden, vino otro
de los ancianos aparentemente
inocente, que venía con un
simple: "..vamos a
ayudarle al pastor.."
pero detrás de eso la realidad
era "..vamos a manipular
al pastor, vamos a llevarlo
de la barba a donde nosotros
queremos, porque el no sabe,
es argentino, no conoce las
cosas aquí.." Y es
cierto, hay ciertas cosas
que hay que conocer bien de
cada nación a dónde vamos,
pero no podemos dejar manipularnos.
¿Sabe una cosa? Una de las
particularidades de esta obra,
es que desde los comienzos
se enseñó: No busque creyentes
viejos, vaya a gente nueva,
porque se le enseña mejor
a la gente nueva, a los hijos.
No quiere decir que Dios desecha
a los viejos, porque Dios
trajo muchas personas a nuestro
Movimiento que después de
estar un tiempo fueron adaptados
y renovados. Pero esa es una
tarea mayor, es más fácil
comenzar con hijos.
Por
eso, qué importante es que
los padres aprendamos a oir
bien a Dios para obtener así
un claro diseño en nuestras
vidas. Tenemos que pelear
ciertas batallas, y las vamos
a pelear en Dios, pero no
debemos pelear solos. Esta
mañana antes de terminar esta
reunión, yo deseo que oren
por mí. Dios está marcando
un camino para una expansión
maravillosa, y hay una obra
gigantesca para hacer en muchos
aspectos. No somos los únicos,
hermanos, y no debemos dar
cabida a un espíritu orgulloso.
Ese espíritu lo tenemos todos,
pero no debemos darle lugar.
Debemos compartir la visión
que Dios nos ha dado, pero
no somos los únicos.
Que
quede bien marcado. Amamos
la familia, tenemos una familia,
nos debemos a la familia,
pero hay aperturas grandes
en Dios. En estos principios
de discipulado no solamente
Dios tuvo en cuenta los doce
que con tanto esmero preparó,
sino que en el caminar de
la iglesia Dios trajo hombres
de la talla de Pablo, que
habría de dar forma a la iglesia
corporativa como ningún otro
en nuestra historia. Y él
particularmente tuvo un encuentro
con Dios tan grande en el
desierto, tuvo una revelación
tan gloriosa, Dios lo llevó
de una manera tan particular
a ver ciertas cosas, que pudo
llegar a decir: "..Porque
yo recibí del Señor lo que
también os he enseñado.."
(34).
La
importancia del ministerio
apostólico
¡Qué
importante fue la vida de
Pablo! Algunos, los que no
creen que hay apóstoles hoy
en día dicen que los discípulos
se equivocaron metiendo a
uno que no correspondía porque
mas tarde Dios lo traería
a Pablo para completar el
grupo de los doce, pero nosotros
creemos que la Biblia no tiene
equivocaciones y creemos que
hay apóstoles. Y muchos de
ustedes que se mantienen como
pastores quizás no se han
dado cuenta que han crecido
a un nivel de apostolado y
que deben dejar que otros
pastoreen y asumir la responsabilidad
de un apóstol. Hermanos, no
hay un apóstol, hay muchos
apóstoles. La palabra está
en plural: "apóstoles".
Los apóstoles son los misioneros,
son los "punta de lanza"
que entran en diferentes lugares
según Dios los guía para abrir
el camino. Señor, tu nos estas
enseñando en esta mañana,
y escribiendo cosas en nuestros
corazones.
Pero
hay una palabra tremenda,
"..¿No os he escogido
yo a vosotros los doce?.."
(35) Esto es un principio.
Cuando el Señor faltó en la
carne dice que los que se
convirtieron "..perseveraban
en la doctrina de apóstoles.."
(36) No dice en la doctrina
de Jesús, porque los apóstoles
tenían la doctrina de él.
Jesús se había metido dentro
de ellos. El gobernaba sus
vidas a través del Espíritu
Santo, y esos apóstoles llegaron
a ser tan peculiares que nadie
osaba juntarse con ellos.
Claro, había dos, (Ananías
y Zafira) que habían caído
muertos, y era lógico que
tuviesen miedo. Pero hay algo
especial, entendieron diseños
y fundamentos maravillosos
en los cuales la obra se movió.
Y vale la pena tomar tiempo
para mirar cómo la iglesia
primitiva tuvo que aprender
a hacer frente a cosas para
las cuales no recibieron la
enseñanza del maestro, pero
tuvieron que crecer. ¿Cómo
crecieron? Buscando a Dios
en su presencia. Necesitamos
las convenciones, pero no
como una oportunidad social
de vernos las caras y abrazar
a los amigos o tener contacto
con el que necesito que me
ayude, sino para dedicar más
y más tiempo para estar solos
con Dios.
Sin
su presencia no debemos movernos
Gracias
a Dios por cada vida rendida
en su presencia, hay tanta
tarea para hacer todavía en
Argentina y no hay dudas de
que algunos van a salir del
país en forma permanente,
pero debemos cuidar un detalle:
si Dios no va con nosotros,
que no nos saque de aquí.
Recuerde las palabras de Moisés
"..Si tu presencia
no ha de ir conmigo, no nos
saques de aquí.."
(37)
Donde
quiera que voy, lo que me
guarda