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Restaurando el altar de oración
Por el Pastor Hugo Contreras

Debemos restaurar el altar de oración. ¿Qué pasó con esas noches en las que se nos perdía el sueño y nos encontraba el amanecer buscando a Dios en su presencia?
A más tarea y más crecimiento, necesitamos más de Dios en nuestras vidas.
Podemos hablar como ángeles porque la unción no falla, pero el verdadero respaldo a nuestras vidas lo da un ministerio, y una vida de oración y santidad en su presencia.

Firmes contra el pecado

Si no fuera por la gracia de la cruz, muchos no estaríamos aquí. Es la gracia que no solamente trajo salvación, sino que una y otra vez trajo nuestras vidas delante de El. Y muchos debiéramos estar sumamente agradecidos, por esa gracia maravillosa que nos ha restaurado. Rechacemos toda condenación del pasado porque la cruz nos trajo gracia,  y Dios se olvidó de todo. A veces somos nosotros los que no nos olvidamos de todo. El diablo es un mentiroso y quiere envolvernos en el recuerdo de lo que hicimos cuando fallamos, pero Dios está aquí para ayudarnos.

De una cosa me alegré con el mensaje de anoche, y entendí que la tónica de esta hora es pararnos firmes contra el pecado. Los grupos que están viviendo un avivamiento en distintas partes del mundo es porque Dios llevó a los líderes a la santidad, y la lucha más grande en esta hora de tentación que ha venido sobre toda la tierra es contra la inmoralidad que ha entrado en la iglesia. Debemos pararnos firmes en Dios y bienaventurados los que tienen una vida moral que les respalda y los que por alguna causa cayeron y Dios les levantó, sea este tu testimonio: ¡Dios me levantó para no volver nunca más al fango!

Inclinemos la cabeza en donde estamos y digámosle: "..Señor, me has traído nuevamente a la cruz. Allí están clavados mis pecados, mi pasado, mis fracasos, mis debilidades y tu gracia me hace nuevo, Señor. Míranos Señor.., quietos en tu presencia. El viejo apóstol cayó como muerto a tus pies casi en el ocaso de su vida. Tu le hablaste desde atrás y el tuvo que volverse. No sé que cosas reconocería en tu presencia, pero el cayó como muerto a tus pies. No era un espectáculo para que otro se deleitara, pero eran tus pies y tu pusiste tus manos sobre el y le aseguraste "Yo soy el primero y el último". Voy a consolidar lo que hice. Señor, gracias porque la cruz es el termómetro de nuestras vidas y cuánto te agradecemos por esa gracia. Estamos en pie delante de ti por tu gracia, por tu fortaleza, y no por nuestra capacidad humana, sino por tu misericordia Señor. Gracias, gracias, gracias. Tu quebraste a Pedro cuando se creía que el no podía fracasar y lo humillaste de tal manera Señor que el quedó profundamente crucificado delante de ti. Gracias Señor, gracias por mis hermanos aquí. Gracias Señor, por tantos de aquellos valientes que una y otra vez cayeron en los recodos del camino, pero tú los has levantado. Tú nos has levantado Señor, no te queremos fallar Señor. Atanos a la cruz con tu Espíritu para que podamos confesar con el apóstol: "..Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, más vive Cristo en mí.." (1). Oh, fluye en esta mañana Señor. Tu estás sanando heridas Señor, tu estás renovando fuerzas, tu estas limpiando la mente de tus siervos no solamente aquí Señor, sino también a lo largo y a lo ancho del país y de otras naciones. Guíanos en esta mañana con tu Espíritu Señor y te alabaremos para siempre Jesús. Amén.."

Recuperar el sitio de la oración

El Espíritu Santo siguió hablándome algunas cosas ayer por la tarde. Me tuve que sentar a escribir unas cuantas cosas. Quiero recorrer y confirmar algunos pensamientos primordiales. Vamos a abrir nuestras Biblias en San Marcos. La Palabra de Dios dice: "..El les dijo: Venid vosotros aparte a un lugar desierto, y descansad un poco. Porque eran muchos los que iban y venían, de manera que ni aun tenían tiempo para comer.." (2) Hermanos, es indispensable para nuestra formación, que tomemos el tiempo necesario para poder reflejar la frescura de Dios. Frescura de Dios es tener la palabra de actualidad y la única manera de obtenerla es estando en el Espíritu, porque hoy en día, las tareas se han multiplicado tanto que hemos perdido el sitio de la oración y ese altar hay que construirlo nuevamente. ¿Para qué? Para compartir la Palabra de actualidad hablando como en familia, con esa confianza que no ataca sino que es mas bien para edificar.

Si vamos a Hechos capítulo seis encontraremos en la historia de la iglesia primitiva que por causa del crecimiento de la obra, y por la murmuración de los hermanos, los apóstoles se vieron confrontados a echar mano a tareas que no les correspondían. Un padre nuevo debe estar dispuesto a ayudarle a la esposa a cambiar los pañales, pero no debe quedar toda la vida cambiando pañales. A nadie se le caen los anillos por hacer una tarea que aparentemente no le corresponde. Me acuerdo de hace muchos años cuando estábamos colocando el techo en la iglesia de la calle12 de Octubre, nuestro hermano Raúl, vino a mi y me dijo: "..Pastor, usted no lo haga.." Estábamos aventando ladrillos para el techo. Y le dije: "..Dejáme, yo también puedo hacerlo.." A veces ese concepto se ha metido adentro de nosotros y tenemos la tendencia a no tocar nada, pensando que es tarea de otro. A ningún siervo de Dios se le caen los anillos por hacer cualquier tarea y si tiene que meter sus manos en un caño para desatascar algo, tiene que hacerlo, pero no es nuestra tarea. Y vuelvo a Hechos seis. Los apóstoles dijeron: "..Y nosotros persistiremos en la oración y en el ministerio de la palabra.." (3). Hermanos, por eso es que la iglesia iba de gloria en gloria. No solamente de gracia por gracia, de fe en fe y de conocimiento en conocimiento, sino que iba de gloria en gloria porque los mensajeros que presidían tenían la palabra de actualidad. Había un tiempo en que nosotros teníamos que echar mano a muchas tareas. Debemos aprender a delegar responsabilidades pero sin pensar que nos desmerecemos si nos toca volver a hacer esa tarea. Si es necesario hay que hacerla de nuevo, pero no olvidemos el sitio de la oración.

Hermanos, debemos restaurar el altar de oración. ¿Qué pasó con esas noches en las que se nos perdía el sueño y nos encontraba el amanecer buscando a Dios en su presencia? A más tarea y más crecimiento, necesitamos más de Dios en nuestras vidas. Podemos hablar como ángeles porque la unción no falla, pero el verdadero respaldo a nuestras vidas lo da un ministerio, y una vida de oración y santidad en su presencia. Tenemos un camino que caminar en Dios y cada uno de nosotros va a ser el fruto de cómo se rinde en sus manos, aún en los momentos mas difíciles e incomprensibles. Ahora, Dios no nos hace a todos iguales. No nos hace "en serie". Dios es diversidad, porque en la diversidad está la hermosura de Dios. Cuando volamos, vemos las montañas y contemplamos los hermosos paisajes que nos maravillan y despiertan el espíritu de poeta dentro nuestro, pero cuando caminamos por la superficie de esas mismas montañas, parece que es un lío todo eso. ¡Como se ve tan lindo de lejos! pero cuántos problemas hay para caminar. Desde las alturas se ve una hermosura. ¿Por qué la hermosura? Por la diversidad. Demos gracias a Dios porque todos no son Hugo Contreras, porque de repente nos cansaríamos todos. Cada uno tiene una gracia que ha aprendido en sus momentos de apartarse con Dios. Permita que Dios escriba cosas en su corazón. Varios han venido a mí con lágrimas y con una carga genuina y me han despertado un amor especial por ellos, vidas dispuestas a hacer cualquier cosa por servir a Dios. Pero les dije "..busca a Dios aparte, toma un tiempo especial sobre el tema y prepárate todo lo que puedas.."

La importancia de prepararnos en su presencia

Jesús les dijo: "..Venid vosotros aparte a un lugar desierto, y descansad un poco.." (4) En una manera, Jesús decía: "..Quiero estar con ustedes, quiero pasar tiempo con ustedes. Yo soy Dios, pero también soy el líder, soy el apóstol, soy el nexo, soy el contacto humano de carne y hueso. Quiero gastar tiempo con ustedes porque necesitan preparación.." y vuelvo a decir que es primordial e importantísimo tomar el tiempo necesario en Dios para no salir de la preparación "sancochados" ni crudos.

A veces la misión nos demanda salir corriendo a tomar los campos, y en cuanto a eso algunos testimonios son impactantes, por ejemplo cómo nuestro hermano Oscar tomó la obra en Necochea, pero eso no es una norma. Jesús tuvo un modelo perfecto. El no escogió a un montón, escogió a doce nada más, y los preparó de tal manera que cuando él se fuera, ellos pudieran fluir como si Cristo estuviera presente. Para llegar a eso, Cristo debía meterse adentro de ellos y para meterse adentro de ellos, tenía que comer con ellos, vivir con ellos, compartir con ellos, ministrar con ellos, andar en todas partes con ellos. ¡Señor, dános esa gracia! La escuela del discipulado de Jesús no era una casita, era un camino. No era un aula con libros, un pizarrón y unas tizas para escribir, era su vida escribiendo contínuamente mientras los llevaba por esos caminos, aún en los momentos mas difíciles.

Me acuerdo de un lapso de mi vida muy difícil en España, cuando dejé de ministrar por seis meses. Lo único que sabía hacer era llorar. Una vez salí por unos potreros a "grito pelao" (como dicen los españoles): "..Señor ¿Por qué me trajiste aquí? ¿No había alguien mejor? ¿Por qué permites que sea vapuleado por estas luchas? ¿Por qué está la familia al borde de la ruptura? ¿Por qué debemos pasar cosas que no esperábamos haber pasado?.." pero Dios me trató con paciencia y me acuerdo que me llevó al norte de Europa a ministrar en una convención de obreros y de repente, durante el segundo día, el que dirigía la convención me sacó afuera con el intérprete y su auto y abrió su corazón. Dios me había dado una palabra la noche anterior sobre un tremendo ministerio para él en Rusia y cuando abrió su corazón para contar sus calamidades, en el asiento trasero de ese auto sentí la voz de Dios que me dijo: "..hijo, te hice pasar por ese camino para que aprendieras a ministrar a tus hermanos en esta necesidad.." Hermano, apenas pude hablar para ministrarle a ese hermano porque Dios me había quebrantado a mi.

Dios nos hace pasar por tormentas muy difíciles, porque es la única manera en la que luego podemos ser misericordiosos con nuestros hermanos, porque a veces nos creemos intachables, y no podemos usar la misericordia. Amado hermano, debemos hacerle frente a la batalla, debemos echar mano y ministrar con algo que es fresco, que nace del trono de Dios y que pasa a través de nuestras vidas, pero, ¿Cómo tenerlo? gastando tiempo con Dios.

Una vida de equilibrio y desarrollo constante

Dios habló ayer por la noche que debemos odiar el pecado. No ser santulones religiosos con normas. Que sólo traemos la Biblia bajo el brazo, que cantamos y nos vestimos como creyentes. ¡NO! Ser santo de verdad y desde adentro, y ser naturales afuera. Yo aprendí ese equilibrio hace muchos años de un hombre que vivía una vida balanceada y que era nuestro hermano Samuel Sórensen. El no predicaba equilibrio, él lo vivía y podía reír y gastarse algun chiste dentro de su libertad, sin perder la unción. No quiero decir que nos vamos a volver vulgares pero, ¿Sabe una cosa? Yo aprendí en la vida que hay algunas personas a las que no se las puede ministrar usando el estilo bíblico, hay que ministrarles usando el estilo carrero. ¿Me entiende esa palabra? ¿Cómo hablan los carreros? Hablan el idioma de la calle.

Cierta vez en España, estaba con mi hijo mayor. Llegué a un lugar y alguien me habló descomedidamente. Debí contestarle a la española y mi hijo me quedó mirando. El nunca había oído a su papá hablar así, pero esa palabra a la española frenó al hombre, porque a veces la gente piensa que somos idiotas. Quizá tenemos cara de tontos pero no somos tontos. Debemos saber cuándo y cómo hablar. A veces el estilo y el vocabulario bíblico no alcanzan y hay que echar mano al vocabulario de la calle. Todas estas cosas las aprendemos en el caminar con Dios. Los profetas siempre hablaron al pueblo en su idioma, por eso no era raro que Jesús escupió en tierra e hizo lodo con la saliva. ¿Quién hace eso aquí y no corre el riesgo de ser tildado de estúpido o algo parecido? Dios siempre nos habla en el idioma que entendemos y debemos estar preparados para hablar en el nivel que Dios nos ponga. Debemos adaptarnos a los ejecutivos que están allá arriba y a los hermanitos humildes que nos ofrecen lo que tienen. Dios nos va a adaptar. Vamos a usar todo lo que se nos permite, pero mantengamos el espíritu tierno, de estar abiertos en su presencia siempre.

Y en los momentos difíciles, ¿Qué es lo que el Señor persigue? Es el crecimiento de nuestra fe. Cuando él viene, siempre nos da nueva confianza. Dice la Biblia: "..Mas a la cuarta vigilia de la noche, Jesús vino a ellos andando sobre el mar. Y los discípulos, viéndole andar sobre el mar, se turbaron, diciendo: ¡Un fantasma! Y dieron voces de miedo.." (5) ¡Cómo sería la angustia de la prueba y la adversidad del viento contrario! que viendo a Jesús se turbaron pensando que era un fantasma. En los días difíciles de prueba, cuando el mar se agita y los vientos tienden a enfrentarnos y detener la marcha, pareciera que es tan difícil hacer frente a la adversidad y perdemos la noción de la presencia del Señor, pero Jesús les habla diciendo: "..¡Tened ánimo; yo soy, no temáis!.." (6) El Señor nos da confianza. El no viene listo con el garrote. Juan cayó como muerto a los pies de Dios pero su mano estaba sobre él diciendo "..no temas Juan, Yo Soy el mismo que te recogí junto al mar, pero también Soy el de esta hora, no tengas miedo.." Hermanos, cuando viene la presencia de Dios nos hace temblar, pero también nos imparte una nueva confianza.

Los desafíos que se transforman en experiencia

Este es el pensamiento que quiero dejar marcado ¿Por qué Dios desea estar a solas con nosotros? Porque el quiere llevarnos a un crecimiento y desarrollo constante en nuestras vidas. Quiere que crezcamos en la fe y a menos que se nos presenten desafíos por delante, no podremos crecer en fe. Moisés estaba allí temblando pero: "..Jehová dijo a Moisés: ¿Por qué clamas a mí? Dí a los hijos de Israel que marchen. Y tú alza tu vara, y extiende tu mano sobre el mar, y divídelo, y entren los hijos de Israel por en medio del mar, en seco.." (7) Hermanos, hay que dar pasos de fe y eso es un desafío para nuestras vidas. El crea el mal y el bien, el hace la luz y la adversidad, como dice Isaías: "..que formo la luz y creo las tinieblas, que hago la paz y creo la adversidad. Yo Jehová soy el que hago todo esto.." (8)

Volviendo al pasaje de Mateo. Jesús les dijo: "..¡Tened ánimo;yo soy, no temáis!.." Y el versículo veintiocho dice: "..Entonces le respondió Pedro, y dijo: Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas.." (9) ¡Qué reacción tan rápida y tremenda! Pedro tenía esas luces, por su temperamento, por su manera de ser, de repente estaba tan bajo pero se recuperaba y estaba en el tapete enseguida otra vez. ¡Qué desafiantes las palabras de Pedro! y Jesús le dijo "..Ven.."  Pedro tuvo prontitud para ir sobre las aguas y fue hacia Jesús. Imagínese, estaban turbados, abatidos, con el viento contrario, estaban en una prueba solos y de repente en medio de esa prueba Pedro se levanta en un acto de fe y ahora está caminando sobre las aguas.

¡Eso es un verdadero milagro! Pero la historia no termina allí, porque el verso treinta dice: "..Pero al ver el fuerte viento, tuvo miedo; y comenzando a hundirse, dio voces, diciendo: ¡Señor, sálvame!.." (10) Y allí estaba el Señor para darle una experiencia que sería única en la vida de él. ¿Cuándo sucede esto? Cuando obedecemos y él nos saca del culto de los milagros y nos lleva solos a cruzar el mar. ¿Por qué lo hace? El nunca deja las cosas a medias, nos mete en problemas pero también nos saca de ellos. Dios me metió en problemas, pero benditos esos problemas porque el no sólo nos mete en los problemas sino que nos saca de los problemas. Cuando caminamos en el camino de la obediencia, no lo hacemos solos, sino que El dijo: "..no te dejaré ni te desampararé.." de tal manera que podemos decir "..el Señor es mi ayudador, no temeré.." Que el Señor nos traiga a esa obediencia sencilla, que simplemente sepamos que esta es la Palabra de Dios y que esta es la hora de Dios.

A veces remamos con muchas fuerzas y el viento de las contrariedades nos provoca desaliento. Allí es cuando se levantan preguntas en lo profundo de nuestros corazones y es cierto, si fuéramos sinceros y pudiéramos tener un confesionario abierto. ¡Cuántos de nosotros pudiéramos contar de las contrariedades que nos han venido por servir al Señor! ¡En los líos que me ha metido este camino! Dios nos ha metido en problemas y esa es la manera que él en su misericordia usa para tratar con nosotros. En esos días en los que la contrariedad y el desaliento vienen, nos llenamos de preguntas. ¿Por qué?

Quizá los discípulos en medio del viento se estarían preguntando: Si El nos usa tan poderosamente que el pan crece en nuestras manos una y otra vez hasta alimentar a una multitud, si nos hace gustar de esa gloria magnífica, si sentimos algo tan hermoso al ser usados por su misericordia. ¿Porqué ahora nos mete en estos problemas? Así pensamos nosotros, porque el Señor muchas veces ni siquiera nos permite quedar después del culto para que alguien nos diga: "..¡Cómo crecía el pan en tu mano!.." A nosotros nos gusta eso, y esa es nuestra ruina. Nos gusta escuchar que la gente opine bien de nosotros. Somos siervos de Dios. Lo reconozcan o no estamos prendidos a El. No obstante, los días de prueba vienen y las preguntas con ellos, en donde pensamos que por obedecer al Señor nos metemos en problemas y aún metemos a nuestra familia en problemas.

Me acuerdo hace muchos años, después de haber vuelto de algunas tristes consecuencias en la Patagonia, contemplé algunas cosas que habían hecho sufrir a mi familia y hablando como de corazón a corazón con el hermano Samuel, le dije: "..Voy a pensarlo bien para no cometer tonterías y llevar a mi familia a cosas que tenga que lamentar..", y le dije: "..no voy a hacer más locuras.." y el se detuvo en la calle, me miró y me dijo: "..No digas eso, porque dentro de un tiempo estarás pensando en locuras más grandes.." 

Las pruebas tienden a desalentarnos y quisiéramos que Dios nos conteste el porqué. Pero Dios no le contestó a Jesús cuando exclamó: "..Dios mío, ¿por qué me has desamparado?.." (11) Y hay cosas, como dicen los mexicanos, que "salen sobrando", que Dios no las va a contestar. Ya está hecho. El nos lleva por el camino de preparación. Hay pruebas que cuando las pasamos nos preguntamos ¿Que sentido tienen?, pero después miramos para atrás y escondidos en un rincón le decimos al Señor: "..Gracias, porque tú nos permitiste pasar por ese camino, porque nunca las cosas hubieran sido de esta manera si no me hubieras llevado tú por ese camino.." Dios es el que obra en nosotros el querer como el hacer por su buena voluntad. El escribe y marca cosas dentro de nuestras vidas cuando pasamos tiempo en su presencia. En esta mañana clamemos a Dios para tener la frescura de un hombre que camina en su presencia y que saca del tesoro cosas viejas, pero que también saca cosas nuevas.

Por eso él nos lleva a su presencia, para marcar cosas nuevas en nuestra vida. Toda nuestra vida es una oportunidad de crecimiento. En estos días se dan tantos títulos. No solo hay que estudiar para una especialidad en la universidad sino que hay que sacar un doctorado y eso lleva años de estudio. Escuche ¿Ud, piensa que Dios es menos?. Tenemos el título de predicador, pero para predicarle a los predicadores hay que tener otro título y para enseñarles o darles medicina a los predicadores hay que tener un doctorado en Dios. ¿Qué dijo Jesús en San Mateo? "..Por eso todo escriba docto en el reino de los cielos es semejante a un padre de familia, que saca de su tesoro cosas nuevas y cosas viejas.." (12). Observe esta palabra, saca de su propio tesoro, no del tesoro del otro.

Dios quiere traernos a una continua dependencia de El, aún mas allá de nuestra propia experiencia. Siempre me bendice la vida de Samuel, que no hubo otro profeta como el, que siempre tenía la palabra de Dios,  pero dice la Biblia que cuando iba a ungir a un nuevo rey, es prendado por la apariencia de un hermano de David. Sin embargo Dios le dice: "..No mires a su parecer.." (13) Samuel se estaba equivocando, aún con su madurez se estaba apresurando y estaba mirando en la carne porque ése no era el que Dios había elegido. La experiencia tiene valor en Dios, pero sin Dios no vale nada, y allí es donde cometemos errores y voy a decir más: Los líderes tenemos la santa obligación en Dios de ir delante del rebaño siempre. No como capitaneando y dando órdenes pero sí marcando el camino con el ejemplo de nuestras vidas.

No son las multitudes las que marcan el camino

Segundo pensamiento que quiero traer. Vamos al libro de San Juan capítulo seis, aunque aclaro que para ver esta parte en toda su dimensión, tenemos que comparar tres pasajes análogos o similares, (San Marcos 6, San Mateo 14 y San Juan 6),  porque cada uno de estos evangelios nos extracta una lección que el otro no la repite y a veces en el conglomerado de las cosas no vemos todo para entender esta lección: La necesidad de la gente no puede marcar el camino y sacarnos de los propósitos de Dios. Yo sé que para dar esta palabra tengo que tener gracia y pido al Espíritu Santo que me alumbre para que no me malentiendan. Nosotros queremos la multitud, aunque durante años hicimos énfasis en que no queremos campañas sino una obra que crezca normalmente, pero el sueño de las campañas vino y a veces no éramos capaces de pastorear cincuenta y queríamos mil personas. No estábamos preparados para pastorear a mil.

Dios nos hace en la medida que caminamos. Por eso es tan importante este pensamiento sobre la multitud, porque la palabra de Dios dice que luego del episodio en el mar, cuando se apartaron al desierto a descansar, la multitud vino y tuvieron que atenderla por tres o cuatro días. Vemos que dice en San Juan: "..Aquellos hombres entonces, viendo la señal que Jesús había hecho, dijeron: Este verdaderamente es el profeta que había de venir al mundo.." (14) Aquí habla de "hombres", pero otra versión de la Biblia los llama "gente", palabra que procede de "gentil", (y cuando la biblia habla de "gente" está hablando de pueblo inconverso, de hombres y mujeres que todavía no han entrado en una relación de discípulo). Mas adelante dice: "..Pero entendiendo Jesús que iban a venir para apoderarse de él y hacerle rey, volvió a retirarse al monte él solo.." (15) ¡La multitud le quería marcar el camino a Jesús! Por eso él despidió a la multitud, porque era gente que se estaba atravesando en su camino, que venían con hambre, que sabían que había un ministerio, pero quiero decirle algo: La gente no conoce ni entiende los tiempos de retiro con Dios, y el pensamiento que quiero recalcar es: La multitud no es la que marca el camino. Dios es el que tiene que marcar el camino. Dios va a traer las multitudes en su tiempo, pero él quiere marcar el camino en nuestras vidas y nunca la multitud debe interferir en los propósitos que él quiere cumplir en nuestra vida de discípulos.

Sin obrero no hay obra y lo principal es el obrero, y si lo principal es el que preside, el trabajo que Dios va a hacer en el obrero es mucho mayor que el que va a hacer en la congregación. El Salmo 103 dice: "..Sus caminos notificó a Moisés, Y a los hijos de Israel sus obras.." (16) El pueblo vio los milagros, pero el que vio los caminos fue Moisés y para ver los caminos de Dios, (El lugar donde te tienes que mover, cómo te tienes que mover y cuándo debes hacerlo) debes caminar en la presencia de Dios.

Tenemos que prepararnos porque la gente no debe marcar el rumbo de nuestro ministerio, es Dios. ¡Que esto quede grabado en nuestros corazones! Pastor, en algún lugar escriba la frase: DIOS ES EL QUE ORDENA MIS PASOS PARA LA BATALLA ¿Qué dice el Salmo? "..Bendito sea Jehová, mi roca, Quien adiestra mis manos para la batalla, Y mis dedos para la guerra.." (17) Manos me habla de conjunto, de los cinco ministerios, y los dedos hablan de cada uno individualmente. Dios nos adiestra a todos, pero también a cada uno en particular para la batalla. El nos quiere adiestrar para saber conducir al pueblo. ¡Señor, que tu presencia marque cosas nuevas en nuestras vidas!

Si tenemos la actitud sana de María, esa actitud de quedarnos a los pies del Señor, El nos va a enseñar. Reconózcalo en todos sus caminos aunque le duela. El que tiene oídos para oír, que oiga. LA GENTE NO MARCA EL RUMBO DE NUESTRAS VIDAS. ¿Qué pensaba la multitud en ese momento? "..Ahora lo tenemos a Jesús quien sana y nos da de comer, ¿Qué mas queremos?.." Eran aquellos "..cuyo dios es el vientre.." (18) como dijo Pablo, que solamente piensan en los beneficios que van a recibir. Son como dice el refrán: "..Panza llena, corazón contento.." Pero ese no es el camino de Dios.

Es verdad que los de afuera muchas veces no lo entienden. Algunos vienen aún queriendo enseñarle al pastor, y no es que desechamos los pensamientos de colaboración bien intencionados, pero es que a veces los que atienden a los niños solamente ven los niños y los que atienden la música solamente ven la música, los que atienden a los hermanos ven eso solamente, y los que atienden a los jóvenes ven a los jóvenes, pero el líder ve todo. Les digo a los que colaboran: Si vas a ministrar a la gente, tienes que estar en sumisión a tu pastor, porque el pastor preside todo. Tu no eres pastor de niños, dependiendo solamente de Dios. ¡No! Hay un ministerio que preside. Eso no nos gusta, pero es lo que Dios quiere.

No somos siervos de la necesidad. Somos siervos de Dios

Ahora, yo me pregunto ¿Porqué Jesús los despidió? ¿Porqué Dios nos manda la gente y de repente la despide?, porque justamente el conoce a la gente. El conoce el corazón del pueblo, el sabe los motivos por los que la gente viene. ¡Señor, danos sabiduría y entendimiento! Tenemos que luchar para mantenernos en la línea porque hay una fuerte tendencia a tener otros pensamientos pero queremos quedarnos disciplinados en el camino que Dios está marcando.

La gente viene. Mire lo que dice San Juan: "..El día siguiente, la gente que estaba al otro lado del mar vio que no había habido allí más que una sola barca, y que Jesús no había entrado en ella con sus discípulos, sino que éstos se habían ido solos. Pero otras barcas habían arribado de Tiberias junto al lugar donde habían comido el pan después de haber dado gracias el Señor. Cuando vio, pues, la gente que Jesús no estaba allí, ni sus discípulos, entraron en las barcas y fueron a Capernaum, buscando a Jesús. Y hallándole al otro lado del mar, le dijeron: Rabí, ¿cuándo llegaste acá?. Respondió Jesús y les dijo: De cierto, de cierto os digo que me buscáis, no porque habéis visto las señales, sino porque comisteis el pan y os saciasteis.." (19) ¡Qué respuesta dura de Jesús! y a veces esta manera de hablar nos resulta chocante, pero debemos saber a quién les habló eso. Era gente a la que no le importaba Jesús en sí mismo, sino que sólo querían que Dios supliera sus necesidades. Algunos vienen al evangelio solo porque esperan que Dios los prospere. Sí, Jesús prospera, pero también te lleva a la cruz. La prosperidad sin Dios te va a traer muerte, pero la prosperidad con Dios te va a traer vida y paz para siempre.

Se ofendieron, murmuraron y se fueron

Dios conoce a la gente. Dios conoce a los porteños y sus problemas, pero también conoce a los provincianos, y hay tanto orgullo y soberbia en los porteños como en los provincianos. Somos del mismo material, nada más que unos con un poquito más de educación en la cabeza y otros con menos. El ser humano es el mismo en toda la tierra, y Dios tiene que luchar y pelear dentro de nuestras vidas y a esa gente Jesús les dijo "..Trabajad, no por la comida que perece, sino por la comida que a vida eterna permanece.." (20) Comenzaron entonces a preguntarle "..¿Qué milagros haces?.." ¿Se da cuenta? Era gente que una vez más pretendía explicaciones ¿No había hecho ya el milagro? pero no tenían ojos para ver. Y estoy dando un sello, ¿Por qué los despidió? Simplemente porque vinieron a enredar los propósitos de construir algo en la vida de los discípulos distrayendo al Señor por cuatro días. Y es posible que el diablo traiga sus multitudes para distraernos en algunos días claves en su presencia. Señor, permite que esta palabra entre en nuestros corazones. No deje que nadie ni nada lo distraiga. Usted no es siervo de la necesidad, es siervo de Dios. Yo quisiera ir a todos, pero no puedo ir a todos, me gastaría. Por eso, mas y mas quiero aprender equilibrio en mi vida.

Jesús otra vez los trató con dureza y al final del texto treinta y siete, les dice: "..Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí; y al que a mí viene, no le echo fuera.." (21) Mi esposa me transmitió algunos pensamientos claves. Dios le dio esta palabra en los últimos meses en algunas horas de la noche. "..Y esta es la voluntad del padre, el que me envió: Que de todo lo que me diere, no pierda yo nada, sino que lo resucite en el día postrero.." (22). Lo que el Padre me da vendrá a mí, (pensó Jesús) y estos que vienen por los panes y los peces no son los que el Padre me ha dado. ¡Ellos vienen por el estómago!

No hay duda que la ayuda social tiene su lugar y que en medio de temas sociales la iglesia puede meterse y ayudar a la gente, y de allí pueden salir muchos heredando la vida eterna, pero quiero mantenerme en el próposito de Dios. Jesús le dijo a esa multitud: "..Yo soy el pan vivo.." (23) Dios nos habla de comerlo a él, de comer su palabra, que ése sea nuestro alimento. ¿Ha comido a Jesús? ¿Estamos comiendo a Jesús?. Nosotros tenemos la tendencia a comer lo que nos gusta, sólo lo que agrada a nuestro paladar y no queremos esas cosas que no nos gustan, que nos fastidian, que son como espinas metidas en la piel. Pero dice la historia en Exodo capítulo doce que antes de salir de Egipto el pueblo de Israel tenía que comer al cordero con sus cabezas, sus patas e intestinos. ¡Tenía que comerlo todo! No la paletilla y el lomito solamente. Todo. El quiere que comamos todo el cordero.

Sin embargo, en ese momento, ni los discípulos entendieron esa palabra: "..Al oírlas, muchos de sus discípulos dijeron: Dura es esta palabra; ¿quién la puede oír?.." (24) Eso no lo dijeron los mundanos, lo dijeron sus discípulos. ¡Cómo hace falta que Dios nos lleve a sus molinos para molernos! ¡Cómo hace falta que ese grano de trigo que somos cada uno de nosotros, pierda su identidad y se convierta en harina que junto a otros granos formarán el pan para que coma la gente necesitada! Dios usa individuos dentro de la iglesia pero su meta es la iglesia gloriosa en sí, sin mancha ni arruga, usada como una luz a este mundo.

Y el este pasaje sigue diciendo: "..Sabiendo Jesús en sí mismo que sus discípulos murmuraban de esto, les dijo: ¿Esto os ofende?.." (25) Yo le pregunto: ¿Nunca murmuró usted?, el Salmo setenta y siete dice: "..Me acordaba de Dios, y me conmovía; Me quejaba, y desmayaba mi espíritu.." (26) ¡Qué tremendo impacto hizo ese texto en mi corazón! Cuando nos quejamos estamos yendo más allá de nuestra mente. ¡Es mi espíritu! Debemos cuidarnos de la murmuración. Si no entendemos, mejor no decir nada. ¡Muérdase los labios! No revuelva el agua porque después se la va a tener que tomar, y porque va a repetir el examen una y otra vez hasta que lo aprenda. Hay un dicho que dice: "..al que no le gusta el caldo, dos tazas.." No tenemos que murmurar de lo que no entendemos. Hablemos poco de lo que sabemos y nada de lo que no sabemos, por algo el Salmo uno expresa: "..Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, Ni estuvo en camino de pecadores, Ni en silla de escarnecedores se ha sentado.." (27)

Luego les dijo: "..El espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida.." (28). Luego dice el verso sesenta y seis: "..Desde entonces muchos de sus discípulos volvieron atrás, y ya no andaban con él.." (29)  Aquí están los tres pasos. Primero: Dijeron "..dura es esta palabra.." Segundo: Murmuraron. Tercero: Muchos se apartaron y ya no andaban con el, a tal punto que Jesús se dirigió con amor a sus discípulos y les dijo "..¿Queréis acaso iros también vosotros?.." (30)  Y ahí llegó la respuesta de Pedro: "..Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna.." (31) Me parece escuchar a Pedro, como decir: "..Señor gracias por este tiempo de retiro espiritual del desierto, aunque fue interferido por la multitud. Gracias, porque nos llevaste al mar para enseñarnos pero nos trajiste a tierra otra vez para darnos la lección completa.." Porque el Señor siempre nos da la lección completa.

Dice luego este pasaje: "..Jesús les respondió: ¿No os he escogido yo a vosotros los doce, y uno de vosotros es diablo?.." (32) Parece que siempre tendremos un "diablo" entre los discípulos. ¿Si o No? Quiero que note no solamente el principio del diablo, sino que note los principios de Jesús. Luego dice: "..Hablaba de Judas Iscariote, hijo de Simón; porque éste era el que le iba a entregar; y era uno de los doce.." (33) Lo repite otra vez: era uno de los doce. Hace algunos años atrás le preguntaron a Billy Graham "..si tuvieras que comenzar de nuevo, ¿qué harías?.." Y el respondió sin dudar: "..escogería doce.." Gracias a Dios por el pensamiento del semillero que es el discipulado, pero cada pastor debe preparar por lo menos doce. Doce bien preparados, porque ellos van a hacer lo que tú no haces, aunque uno de los doce sea diablo. Dios suplirá ese lugar con otro.

El trato especial con los discípulos

Llegamos a este punto. Básicamente Jesús preparó a doce. ¡Qué difícil es plantar cosas nuevas en un lugar donde el pueblo no tiene la misma visión! Me acuerdo que cuando tomé la iglesia, Dios me fue ayudando a tomar decisiones para limpiar ciertas cosas que desde sus raíces habían infectado a toda la congregación. La prueba más difícil vino con tres ancianos, y los tres fueron probados hasta que tuve que sacar a uno de ellos, porque lo primero que hizo fue comenzar a darme órdenes.

El era americano y me dijo: "..podrías aprovechar de mi vida.." y yo le dije: "..podría aprovechar de mis 46 años de ministerio también.." pero al tener que poner las cosas en orden, vino otro de los ancianos aparentemente inocente, que venía con un simple: "..vamos a ayudarle al pastor.." pero detrás de eso la realidad era "..vamos a manipular al pastor, vamos a llevarlo de la barba a donde nosotros queremos, porque el no sabe, es argentino, no conoce las cosas aquí.." Y es cierto, hay ciertas cosas que hay que conocer bien de cada nación a dónde vamos, pero no podemos dejar manipularnos.

¿Sabe una cosa? Una de las particularidades de esta obra, es que desde los comienzos se enseñó: No busque creyentes viejos, vaya a gente nueva, porque se le enseña mejor a la gente nueva, a los hijos. No quiere decir que Dios desecha a los viejos, porque Dios trajo muchas personas a nuestro Movimiento que después de estar un tiempo fueron adaptados y renovados. Pero esa es una tarea mayor, es más fácil comenzar con hijos.

Por eso, qué importante es que los padres aprendamos a oir bien a Dios para obtener así un claro diseño en nuestras vidas. Tenemos que pelear ciertas batallas, y las vamos a pelear en Dios, pero no debemos pelear solos. Esta mañana antes de terminar esta reunión, yo deseo que oren por mí. Dios está marcando un camino para una expansión maravillosa, y hay una obra gigantesca para hacer en muchos aspectos. No somos los únicos, hermanos, y no debemos dar cabida a un espíritu orgulloso. Ese espíritu lo tenemos todos, pero no debemos darle lugar. Debemos compartir la visión que Dios nos ha dado, pero no somos los únicos.

Que quede bien marcado. Amamos la familia, tenemos una familia, nos debemos a la familia, pero hay aperturas grandes en Dios. En estos principios de discipulado no solamente Dios tuvo en cuenta los doce que con tanto esmero preparó, sino que en el caminar de la iglesia Dios trajo hombres de la talla de Pablo, que habría de dar forma a la iglesia corporativa como ningún otro en nuestra historia. Y él particularmente tuvo un encuentro con Dios tan grande en el desierto, tuvo una revelación tan gloriosa, Dios lo llevó de una manera tan particular a ver ciertas cosas, que pudo llegar a decir: "..Porque yo recibí del Señor lo que también os he enseñado.." (34).

La importancia del ministerio apostólico

¡Qué importante fue la vida de Pablo! Algunos, los que no creen que hay apóstoles hoy en día dicen que los discípulos se equivocaron metiendo a uno que no correspondía porque mas tarde Dios lo traería a Pablo para completar el grupo de los doce, pero nosotros creemos que la Biblia no tiene equivocaciones y creemos que hay apóstoles. Y muchos de ustedes que se mantienen como pastores quizás no se han dado cuenta que han crecido a un nivel de apostolado y que deben dejar que otros pastoreen y asumir la responsabilidad de un apóstol. Hermanos, no hay un apóstol, hay muchos apóstoles. La palabra está en plural: "apóstoles". Los apóstoles son los misioneros, son los "punta de lanza" que entran en diferentes lugares según Dios los guía para abrir el camino. Señor, tu nos estas enseñando en esta mañana, y escribiendo cosas en nuestros corazones.

Pero hay una palabra tremenda, "..¿No os he escogido yo a vosotros los doce?.." (35) Esto es un principio. Cuando el Señor faltó en la carne dice que los que se convirtieron "..perseveraban en la doctrina de apóstoles.." (36)  No dice en la doctrina de Jesús, porque los apóstoles tenían la doctrina de él. Jesús se había metido dentro de ellos. El gobernaba sus vidas a través del Espíritu Santo, y esos apóstoles llegaron a ser tan peculiares que nadie osaba juntarse con ellos. Claro, había dos, (Ananías y Zafira) que habían caído muertos, y era lógico que tuviesen miedo. Pero hay algo especial, entendieron diseños y fundamentos maravillosos en los cuales la obra se movió. Y vale la pena tomar tiempo para mirar cómo la iglesia primitiva tuvo que aprender a hacer frente a cosas para las cuales no recibieron la enseñanza del maestro, pero tuvieron que crecer. ¿Cómo crecieron? Buscando a Dios en su presencia. Necesitamos las convenciones, pero no como una oportunidad social de vernos las caras y abrazar a los amigos o tener contacto con el que necesito que me ayude, sino para dedicar más y más tiempo para estar solos con Dios.

Sin su presencia no debemos movernos

Gracias a Dios por cada vida rendida en su presencia, hay tanta tarea para hacer todavía en Argentina y no hay dudas de que algunos van a salir del país en forma permanente, pero debemos cuidar un detalle: si Dios no va con nosotros, que no nos saque de aquí. Recuerde las palabras de Moisés "..Si tu presencia no ha de ir conmigo, no nos saques de aquí.." (37)

Donde quiera que voy, lo que me guarda