| Jesucristo
y su iglesia |
| Por
el Pastor Abelardo Cabrera |
El
ejemplo de Jesús
Dios
les bendiga a todos. Estaba
pensando en la vida frágil
del hombre, como dice la escritura,
tan corta como la hierba,
que hoy nace y mañana muere.
Y si pensamos en nosotros,
debemos pedirle al Señor que
nos ayude a vivir una vida
equilibrada en cuanto al tiempo
y a nuestras acciones. A correr
cuando tengamos que correr,
caminar cuando tengamos que
caminar, dormir cuando tengamos
que dormir, y hablar cuando
tengamos que hablar. ¿Sabe
porqué digo esto? Porque a
veces, hay cosas que son importantes
y las dejamos a un costado,
y hay cosas que son urgentes
y las hacemos. Yo creo que
tenemos que enfocarnos en
lo importante, y dejar a un
costado lo urgente. ¿Qué encontramos
en nuestro ministerio como
siervos del Señor? Los años
han pasado, no sabemos cuantos
años de vida nos quedan. Muchos
que tenían su cabello negro,
hoy día tienen su cabello
blanco porque la vida es corta.
Pero, la pregunta para nosotros
es: ¿Hemos completado la carrera?
Y en el capítulo 17 del libro
de San Juan, encontramos las
palabras de un hombre equilibrado:
"..Yo te he glorificado
en la tierra; he acabado la
obra que me diste que hiciese.."
(1)
Yo
no entiendo cómo muchas veces
hemos pensado que si el día
pudiera tener treinta horas
completaríamos muchas cosas
que quedan inconclusas. Quizás
cartas que contestar, amigos
que visitar, algún libro que
estudiar, y muchas otras situaciones.
Por eso, Dios nos manda un
equilibrio. Y yo me pregunto:
¿Por qué el Señor Jesús tuvo
un ministerio tan corto? Algunos
de los que estamos aquí, ya
vamos para treinta o cuarenta
años de ministerio. Ayer confesé
algo y le dije a Dios: "..Señor,
yo no me siento realizado
todavía, me falta.."
Parece tan poquito lo que
hice en la vida, pero a él
le bastaron tres años. Y en
tres años pudo escribir este
pensamiento: "..Yo
te he glorificado en la tierra.."
(y luego dice), "..he
acabado la obra que me diste
que hiciese.." ¡En
tres años! ¡Nada más que en
tres años!
Ahora,
si vamos a leer acerca de
la vida y el ministerio del
Señor, encontramos que tenía
tiempo para dormir, y aún
dormía en la tempestad. El
tenía tiempo para conversar,
podía pasar horas, como pasó
junto al pozo de Jacob con
la mujer samaritana. El tenía
tiempo para comer y para no
comer también. Llevaba una
vida equilibrada. Cuando llegaba
a un lugar, lo hacía en el
momento oportuno. Cuando fue
a ver a Lázaro, llegó cuatro
días después que había muerto,
pero no llegó tarde, porque
el sabía que debía llegar
en ese momento para que el
nombre de Dios sea glorificado.
El pudo terminar su carrera
con estas palabras: "..he
acabado la obra que me diste
que hiciese.."
¿Hemos
lcabado la obra?
No
se si nosotros podemos decir
que hemos acabado la obra.
Yo me he enfrentado a la muerte,
y puedo decirle que da miedo
morir aunque uno tiene la
seguridad de la salvación.
Hace poco, con el pastor Julio
y otros pastores, estuvimos
en el entierro del pastor
Illescas en la ciudad de Tartagal,
y vemos como el cuerpo es
llevado a la tierra y se reduce
a nada. Recuerdo en una ocasión
cuando viajaba a la ciudad
de Mar del Plata, estuve en
medio de un accidente y he
visto gente que murió despedazada.
Gracias a Dios que me preservó
la vida, pero hay un momento
en que hay que morir. ¿No?
Nos cuidamos para vivir, nos
mantenemos para vivir, y es
importante que cuidemos y
mantengamos nuestro cuerpo,
pero cuando el alma se divorcia
del cuerpo, el cuerpo queda
sin vida, porque no vamos
a negar esta realidad. Nos
gusta vivir, sea cual fuere
el cuerpo que Dios nos haya
dado, sea gordo, flaco, feo,
lindo, damos gracias a Dios
porque vivimos en este cuerpo,
porque El nos permitió la
vida, pero este cuerpo, por
causa del pecado, tiene que
morir. La escritura lo dice
claramente, tiene que morir.
Cuando
Dios maldijo al hombre, la
naturaleza fue maldecida.
La mujer fue maldecida con
dolores de parto. El hombre
fue maldecido con el sudor
de la frente, porque antes
podía trabajar y vivir muchos
años sin cansarse, sin tener
dolor de cintura, sin que
su vista se oscurezca, sin
perder su vigor y su fuerza.
Pero por causa de la maldición
el hombre comenzó a deteriorarse
hasta llegar a ser un viejo,
con el respeto de las personas
ancianas aquí presentes. A
un cuerpo viejo cuesta llevarlo,
un cuerpo viejo ya no obedece
a la mente. Y del cuerpo dijo
Dios: "..pues polvo
eres, y al polvo volverás.."
(2)
Y
aquel cuerpo, como en otras
ocasiones hemos dicho y un
predicador dijo una vez, es
atacado por algo que espera,
que se llama el ejército de
la muerte, y que destruye
totalmente el cuerpo humano.
Y creo que todos, cuando hemos
pasado la etapa de los cincuenta
años, hemos llegado a pensar
muy seriamente en este aspecto.
Algunos quizás, se convirtieron
después de los cincuenta años,
pero estoy hablando específicamente
a aquellos que nos hemos convertido
desde jóvenes y que vez tras
vez pensamos si hemos acabado
la obra, porque pronto nos
encontrará la muerte.
Todos
vamos a morir
Nos
da un poco de temor pensar
en eso. Me estaba enterando
que falleció un pastor hace
unos días. Los pastores también
mueren. Estuve en Yacuiba
viendo una tumba que estaba
abierta, y se podían ver los
restos que quedaban de un
cadáver, y mirando estas cosas
decimos: "..Somos
nada.." nos desintegramos
totalmente, desaparecemos.
Se cumple lo que Dios dice:
"..al polvo volverás.."
Hay una compañía que se hizo
famosa en estos últimos años,
donde dos jóvenes científicos,
inventaron unas cápsulas donde
se depositan cuerpos de personas
que han muerto, para conservarlos
impregnados de nitrógeno líquido,
a una temperatura de 196º
bajo cero. Y esto está sucediendo
desde hace ya treinta años
en Europa y en E.E.U.U, aunque
ya algunos antiguos conservaban
los cuerpos en momias. Esta
gente lucra con la esperanza
de personas que creen que
podrán resucitar algún día,
cobrando abultadas sumas de
dinero anualmente, y algunos
han llegado hasta tal extremo
que conservan el cerebro,
porque tienen la esperanza
que algún día, al transcurrir
los años, la ciencia va a
encontrar alguna forma adecuada
para resucitar esos cuerpos
que están esperando dentro
de esas cápsulas a 196º bajo
cero. ¡Esa es la esperanza
que tiene el mundo!
Pero
nosotros los cristianos, no
tenemos ese tipo de esperanza.
Por la Biblia sabemos que
el cuerpo tiene que volver
a la tierra, y quizás, si
tu y yo pudiéramos ver nuestro
cadáver después de mucho tiempo
bajo tierra nos quedaríamos
horrorizados. Porque aquel
cutis que has cuidado por
años, aquellos ojos que chispean
vida, aquellos labios de donde
se han desprendido tantas
palabras, y que fueron tan
útiles, aquellas piernas y
pies que nos sirvieron para
caminar, están deshechos.
La muerte parece que ganó
una victoria. ¿Por qué tiene
que ser así? ¿Por qué no puede
ser de otra forma? ¿Por qué
no pueden conservarse los
cuerpos?
Hermano,
no puede ser de otra forma.
¿Sabe porqué? Porque algún
día Dios se va glorificar
en esta tierra. Como dijo
Job: "..Y después
de deshecha esta mi piel,
En mi carne he de ver a Dios.."
(3) Está hablando de un poder
sobrenatural, que hará que
cada célula vuelva a su lugar,
para formar un cuerpo para
la gloria y honra del Señor.
Esta es la esperanza de los
cristianos, no puede ser de
otra manera. Por más que el
cuerpo haya sido incinerado
y esparcido en polvo al viento,
cuando se escuche la trompeta
de Dios, (porque Cristo viene
y estamos próximos a la venida
del Señor), los cuerpos muertos
en Cristo resucitarán primero.
¡Amén!
La
realidad de su presencia
Así
que, llega el tiempo que viene
esa preocupación. Y nos preguntamos
si durante nuestra estancia
aquí en la tierra, hemos completado
la obra que Dios nos ha dado
para hacer. Abra su Biblia
en Apocalipsis, en el capítulo
uno por favor. Hay alguien
que nunca nos dejó solos.
El ha permanecido fiel, aunque
nosotros hayamos sido infieles.
Cuando tomamos conciencia
que su presencia nos acompaña
toda la vida, nos damos cuenta
que es algo glorioso. Tú puedes
tener esa confianza. Dios
no te abandona. El está contigo.
Y todo temor, y todo aquello
que es como un vacío en la
vida, puede llegar a ser llenado
por El, porque está cerca
de nosotros. Por eso, yo aprendí
que el Señor quiere que le
digamos que le amamos. No
se si usted le ha dicho al
Señor: "..yo te amo.."
pero con un amor entrañable
que nace de dentro de nosotros.
Decíle "..yo te amo
Señor.." Vivamos
cada día enamorados de El.
Usted
sabe que Apocalipsis es uno
de los libros más difíciles
de interpretar. Es por eso
que hay cuatro formas conocidas
de interpretar el libro de
Apocalipsis, quizás algunos
de ustedes ya lo saben. Una
forma es pretérita.
Esa forma pretérita cree que
el Apocalipsis fue dado para
su tiempo, (el tiempo de los
romanos), porque el Apocalipsis
fue escrito en el tiempo en
que Roma dominaba el mundo,
y se cree que fue como una
historia de aquel tiempo y
nada más. Luego está la forma
futurista, la forma
idealista, y hay otro
tipo de forma que se torna
difícil para algunos, pero
el Apocalipsis es el único
libro autorizado en el Nuevo
Testamento que habla de los
acontecimientos que van a
suceder en estos tiempos últimos,
y es la revelación de Jesucristo.
Apocalipsis
es un libro en donde están
escritas verdades y profecías
que todavía no se han cumplido,
pero se van a cumplir pronto.
Y una de esas verdades que
están escritas es que EL
SEÑOR VIENE PRONTO. ¿Usted
lo cree así? Por eso estamos
siguiendo el camino del Señor,
porque tenemos esa bendita
esperanza. EL SEÑOR VIENE
PRONTO. Apocalipsis es
la revelación de Jesucristo,
para manifestar a sus siervos
las cosas que deben suceder
pronto, y la declaró enviándola
por medio de su ángel a su
siervo Juan, que ha dado testimonio
de la Palabra de Dios, de
Jesucristo y de todas las
cosas que pudo ver. Por eso
dice: "..Bienaventurado
el que lee, y los que oyen
las palabras de esta profecía,
y guardan las cosas en ella
escritas; porque el tiempo
está cerca.." (4)
Hemos comenzado al principio
diciendo que Dios ha prometido
no dejarnos; y ha prometido
mandar ángeles que nos guarden.
Yo creo en los ángeles. Usted
también cree en los ángeles,
¿No es cierto? Amén.
Alguien
dijo una vez, cuando estamos
solos tenemos un ángel, pero
cuando estamos casados tenemos
dos ángeles que nos acompañan
y nos guardan. La
angeología es una doctrina
que está en la Palabra del
Señor. Después de ser tentado
en el desierto, y cuando estaba
cansado, dice la Biblia que
vinieron ángeles y servían
a Jesús. ¡Cuántas veces hemos
sido fortalecidos por los
ángeles del Señor! Ellos son
los mensajeros que Dios tiene,
son ministros de Dios, porque
dice su Palabra "..Pues
a sus ángeles mandará acerca
de ti, Que te guarden en todos
tus caminos. En las manos
te llevarán, Para que tu pie
no tropiece en piedra.."
(5) Tenemos su presencia,
tenemos ángeles, tenemos al
Espíritu Santo. No estamos
solos. Estamos acompañados.
Aunque muchas veces pensemos
que estamos muy solos, hay
promesas hermosas que son
una realidad para nosotros.
Sus ángeles nos están guardando.
Su presencia nos está guardando.
Su Espíritu Santo está con
nosotros. ¿Lo cree así? Amén.
Son
fieles las promesas del Señor.
El ha dicho que va estar con
nosotros. "..he aquí
yo estoy con vosotros todos
los días.." ¿Hasta
cuándo? "..hasta el
fin del mundo.."
(6) El Señor está con su Iglesia.
El Bendito Espíritu de Dios
hace más de dos mil años que
está obrando en la Iglesia.
El está trayendo convicción,
está trayendo un mover, está
inspirando esta conferencia
también, nos está llevando
a un despertar en la oración,
en la búsqueda del Señor,
en mirar las cosas seriamente
y seguir hacia adelante. Dios
está muy interesado en su
Iglesia. La Biblia dice que
El está preparando a su Iglesia
con dedicación, la está ataviando,
la está limpiando. Y cuando
decimos la iglesia, estamos
hablando de nosotros mismos,
porque yo personalmente como
nunca antes me siento parte
de la iglesia del Señor. ¿Y
tú?
Jesucristo
y la iglesia sin amor
Ahora,
vamos a hablar de nuestra
trayectoria como cristianos.
¿Cuántas veces le hemos fallado
al Señor? Y a veces le hemos
fallado bastante feo, que
quizás nos daría vergüenza
si se pudiera publicar nuestro
testimonio, porque hemos cometido
situaciones vergonzosas como
cristianos. ¿Será que El se
habrá apartado de nosotros?
¿Se habrá apartado de su Iglesia?
Cuando Pablo fue a la Isla
de Patmos, lo primero que
vio en la visión son siete
candeleros de oro. Léalo usted
aquí, en el capítulo uno:
"..Y me volví para
ver la voz que hablaba conmigo;
y vuelto, vi siete candeleros
de oro, y en medio de los
siete candeleros, a uno semejante
al Hijo del Hombre.."
(7), pero él no se quedó maravillado
mirando el oro de los candeleros,
porque lo que le llamó la
atención fue el que estaba
en medio de los candeleros.
¿Quién era? Nuestro amado
Señor Jesucristo.
Yo
siempre le digo a los hermanos:
"..hermanos, no tenemos
que dejar de reunirnos.."
porque la iglesia no está
dispersa en la ciudad, la
iglesia es la que se reúne,
es la que alaba al Señor,
la que se congrega, la que
está en armonía, la que está
en comunión, y cuando el Señor
venga, no viene con el propósito
de buscar individuos, viene
a buscar su Iglesia, a ese
conjunto de personas que le
sirvieron, que fueron limpiados,
que fueron rescatados, que
le adoraron, que fueron conscientes
que su presencia no se apartó
de ellos. Ahora, ¿Cuál será
la situación de la iglesia?
Mire hermano, en el capítulo
dos encontramos una situación
por la cual todos estamos
pasando o hemos pasado en
alguna ocasión. "..Pero
tengo contra ti, que has dejado
tu primer amor.."
(8)
Usted
va ver a la Iglesia, pero
el apóstol Juan no se quedó
contemplando a la Iglesia,
sino que tenía la plena certeza
y la seguridad que en medio
de su Iglesia, estaba el Señor.
Y yo digo hermano, ¿Quién
está en medio de su Iglesia?
¡Está el Señor! Ahora, ¿Será
que la Iglesia de Efeso era
digna de que el Señor esté
con ella? Una Iglesia que
había perdido el amor al Señor,
que no le amaba como al principio.
Es triste cuando se pierde
el amor. El otro día vi un
matrimonio de la iglesia de
Pichanal que pasó por Yacuiba.
Recién convertidos, con todo
el amor. Yo les decía: "..mañana
hay culto a tal hora..",
y media hora antes estaban
presentes. Había oración,
estaban en la oración. ¡Qué
amor hermanos! La Biblia dice
que la iglesia puede perder
ese amor. Sin embargo, El
no se retiró de la Iglesia.
Sí,
el Señor espera que volvamos
a nuestro primer amor, aunque
nos sintamos desganados. Alguien
me estaba diciendo que algunos
han perdido el deseo de estar
en las conferencias este último
tiempo, que han perdido el
deseo de orar, de buscar al
Señor, y eso es pérdida de
amor. Es como la esposa que
pierde el amor hacia su marido,
y que se transforma en una
“renegona” que reniega todo
el día. Quizá es porque está
cansada de atender la casa,
no puede con todo, y quizás
tenga razón, es cierto, pero
antes no era así, era una
alegría atender la casa, hacer
la comida, pero, por causa
que perdió el amor, se siente
hastiada. Y por eso, el marido
no quiere estar en casa.
Este
es un tema que afecta a muchos
hogares. El pastor Oscar Daruich
siempre dice, "..nuestro
hogar debe ser
un pedacito de cielo..",
pero algunos dicen "..mi
casa es un infierno, insoportable.."
Yo no se si usted dijo alguna
vez esta expresión: "..¡Uy!
¡hay culto otra vez!.."
Como si fuera algo aburrido.
¿No? Yo a veces lo digo así,
pero no lo digo porque no
quiera estar en el culto,
sino porque tengo que predicar
y me cuesta predicar, lo digo
sinceramente, como quizás
le cuesta a los predicadores
que están aquí presentes.
A veces estamos todo el día
atareados y nos preguntamos,
¿Qué palabra vamos a traer
para el pueblo a la noche?
Es triste cuando se pierde
el amor, y en estos días Dios
está trabajando para que lo
recuperemos. Ahora, yo quiero
decirles algo. El amoroso
Señor Jesucristo, aunque hayamos
perdido el amor, continúa
en medio de su iglesia, una
iglesia indigna que no merece
del amor de Dios. El está
en medio de su Iglesia. El
estaba en medio de esos siete
candeleros de oro. ¡Gloria
al Señor!
Jesucristo
y la iglesia atribulada
Si
seguimos un poquito más adelante,
encontramos que a la iglesia
de Esmirna le dice: "..Yo
conozco tus obras, y tu tribulación,
y tu pobreza. (pero tu eres
rico), y la blasfemia de los
que dicen ser judíos, y no
lo son.." (9) O sea
que aquí está hablando de
una iglesia atribulada, ¿Pero
como puede ser esto? ¿Acaso
la iglesia no tiene que estar
en victoria? ¿Por qué la iglesia
se siente atribulada? ¿Por
qué los problemas parecen
más grandes que la iglesia?
Nunca los problemas pueden
ser más grandes. Recordemos
lo que dice la escritura,
que El nunca pondría mayor
carga de la que nosotros podamos
sobrellevar. Dios es fiel,
y sabe hasta que punto podemos
soportar. Yo siempre he dicho
que si tenemos que pasar tribulaciones
y momentos difíciles, Dios
no nos va dejar a la deriva,
nos va a preparar para el
tiempo difícil, para que podamos
sobrellevar las tribulaciones.
Aquí
encontramos una iglesia atribulada,
que al parecer quería llevar
los problemas por si sola,
como muchas veces nos encontramos
nosotros, rodeados de problemas
y no aguantamos más. ¡Estamos
atribulados! ¡Pensamos que
nos vamos a morir! ¡Estamos
desalentados! El otro día,
la esposa de un pastor de
muchos años, me dijo: "..hermano,
no aguanto más, toda mi vida,
toda mi juventud la he dedicado
al servicio a Dios.."
como queriendo decir, ¿Y qué
me ha pagado Dios? "..La
cama que tengo no sirve para
nada, prefiero dormir en la
calle.." ¡Así me
dijo! Cuántas personas se
sienten atribuladas, porque
hay momentos difíciles, de
aparente soledad, de angustia,
de tribulación. Estamos como
los discípulos, atribulados
en el mar embravecido, y no
nos damos cuenta que El está
ahí, en medio de nosotros,
como estaba con los discípulos,
porque de repente dijeron:
"..¡Señor, sálvanos
que perecemos!.."
(10)
¿Recuerdan
a Pedro? El era un discípulo
alentador, pero después fue
un discípulo desalentador.
Y cuando vio que el Señor
había muerto, se sintió tan
mal, que no solo quiso dejar
el camino del evangelio sino
que arrastró también a sus
compañeros. ¡Qué desaliento!
Pero el Señor resucitado sale
al encuentro de ellos. ¡Gloria
al Señor! A veces, cuando
pienso en estas cosas me doy
cuenta que no somos dignos
de tanta misericordia. Si
yo miro mi propia vida digo:
"..no soy digno de
muchas situaciones.."
Sin embargo, El es fiel, y
no se ha apartado de la iglesia
del Señor.
Jesucristo
y la iglesia materialista
Leemos
el mensaje a la Iglesia siguiente,
que dice: "..Pero
tengo unas pocas cosas contra
ti: que tienes ahí a los que
retienen la doctrina de Balaam.."
(11) En este tiempo, esto
del lucro en la iglesia se
ha hecho muy notorio. Quiero
darle un testimonio fresco.
Hace pocos días, querían hacerme
una denuncia. ¡Querían denunciarme
ante las autoridades! Querían
traer un video de pastores
lucradores de la Argentina,
porque así me dijeron: "..de
la Argentina, pastores lucradores,
que viven de las ofrendas,
que se aprovechan de la gente,
y que se enriquecen, algunos
ilícitamente.." ¿Por
qué? Porque el pastor Cabrera
tiene un templo, una hermosa
casa, tiene dos vehículos
en la puerta, etc. ¡Lo querían
hacer hermanos! Vino una hermana
un día llorando a la casa
y me dijo: "..Pastor,
yo respeto mucho su vida,
su esposa, su ministerio,
pero usted sabe que hay un
grupo de otra religión que
están tramando esto contra
usted.." Y en ese
momento no me cayó muy bien,
porque Dios sabe lo que hemos
trabajado, que si nosotros
hoy en día hemos alcanzado
algo, (Y creo que Dios puede
darnos mucho más todavía.
Si da bien, y si no igual
estamos contentos), yo he
andado por la calle vendiendo
pan. He andado con mi canasta
de pan en la calle. Creo que
es parte de la escuela de
Dios. No me quejo, doy gracias
a Dios por esa escuela, la
cual Dios me ha hecho pasar,
y como eso, muchas cosas más.
Y si hoy día tengo algo, es
porque Dios me ha bendecido.
Mire,
¿quiere que le de un testimonio?
Tenía un autito no muy bueno,
y como hacía falta un techo
en la parte alta de la iglesia,
dije: "..lo voy a
vender para comprar todo el
techo.." Lo vendí,
y compramos todo el techo.
Y al poquito tiempo el Señor
me proveyó una camioneta Mazda,
cabina y media, nuevita. ¡Una
provisión del Señor! Entonces
claro, uno se indigna cuando
viene alguien y dice: "..¡Pastores
lucradores..! que se aprovechan
del rebaño, que esquilan las
ovejas
y viven a costilla
de la gente, que se engordan,
y viven una vida echado en
un sillón.." Aunque
en realidad hermanos, los
hay. Y hasta hay una falsa
doctrina de la prosperidad,
y se ejerce mucha presión
para meter esa falsa doctrina
en la Iglesia, pero el Señor
está paciente, esperando.
El no se ha retirado. El tiene
esperanza todavía. Incluso
por muchos pastores, por muchos
grupos evangélicos, y aún
por nosotros, porque somos
parte de la Iglesia. ¿No es
cierto? Porque aunque amamos
la familia, somos de la familia
y no vamos a cambiar de familia,
no somos exclusivos, ni somos
los únicos, y si los demás
cometen errores, nosotros
también cometemos errores.
Jesucristo
y la iglesia carnal
Algún
día toda la Iglesia, de diferentes
denominaciones, vamos a estar
juntos en la Presencia del
Señor, para alabar y bendecir
el nombre del Señor. Porque
esa es la verdad. Dios está
en medio de su Iglesia. Y
en el versículo 20, dice:
"..Pero tengo unas
pocas cosas contra ti: que
toleras que esa mujer Jezabel,
que se dice profetisa, enseñe
y seduzca a mis siervos a
fornicar y a comer cosas sacrificadas
a los ídolos.." (12)
El otro día tuve una reunión
con el discipulado. En estos
días estamos teniendo un seminario
con los discípulos todas las
tardes, entre las dos y media
y las tres, y estos días no
lo tuvimos porque estábamos
en otra actividad. Y un día
vino una chica con un problema
de celos entre ellos, que
uno busca más a Dios que el
otro, y esas cosas. Entonces
leo una escritura;
y les digo, el apóstol Pablo
vino a los Corintios con viandas,
en su deseo que la Iglesia
de Corinto crezca. El apóstol
había preparado mensajes,
enseñanzas, pero ellos todavía
estaban en niñerías espirituales.
Hermanos,
si hay alguno que no está
apto para recibir las viandas,
entonces tiene que beber la
leche. Y el apóstol Pablo
se enojó, "..¡Yo traje
viandas!..", les
dijo, "..pero ustedes
todavía son niños, son inexpertos
y tengo que prepararles la
leche.." Y yo les
dije: "..chicos ustedes
todavía están peleándose,
están en celo, están con diferentes
situaciones porque son niños..". ¡Qué desagradable
es cuando una Iglesia no crece!
Yo digo un amén profundo cuando
escucho que en diferentes
lugares se están preparando
grupos de personas, porque
la cosecha de Dios va a ser
grande. Pastores, preparemos
gente en nuestra Iglesia.
Tengamos seminarios con los
discípulos y colaboradores.
Dios nos ha dado la capacidad.
¿Para qué? Para recibir la
gran cosecha porque solos
no podemos. Preparemos colaboradores,
pero que sean fieles.
Yo
preparé un grupo en la iglesia
y les dije: "..hermanos,
ustedes son del grupo que
van a estar en el lugar santo,
que están integrando el ministerio
de la Iglesia.."
Hay personas que están en
el atrio, que son del montón,
que no tienen mucha carga,
que no tienen mucha preocupación
por la Iglesia. Están allí
afuera, pero algún día algunos
van a entrar también en el
lugar santo, y algunos del
lugar santo van a tener que
salir también, si no cumplen
con la Palabra del Señor.
En la iglesia había un hermano,
que lo tenía de colaborador,
a veces levantaba la Santa
Cena, y de repente pienso,
"..este hombre no
puede levantar la Santa Cena.."
porque nunca había dado sus
diezmos. Entonces hablé con
el y le dije: "..Hermano,
tengo que sacarte del lugar
Santo y ponerte afuera, en
el atrio.." así le
dije. "..Tengo que
ponerte con la mayoría, porque
tú no puedes integrar el grupo
de colaboradores, porque estás
fallando, no das los diezmos,
y si no das los diezmos eres
un ladrón.." Así
que desde ese día en adelante,
comenzó a dar fielmente sus
diezmos. ¡Gloria al Señor!
Y muchos del lugar Santo podrán
pasar al lugar Santísimo también,
los cuales serán aquellos
que con un llamamiento van
a servir al Señor a tiempo
completo. ¡Gloria al Señor!
Aunque la iglesia sea una
iglesia carnal, Dios tiene
esperanza de que pueda ser
una iglesia espiritual. Dios
está en medio de su Iglesia.
¿No le alaba al Señor por
esto? Por las grandes bondades
del Señor. Que a pesar que
muchas iglesias son carnales,
el Señor sigue esperando.
Jesucristo
y la iglesia de apariencias
Y
si vamos adelante, todavía
en el capítulo tres, dice:
"..Yo conozco tus
obras, que tienes nombre de
que vives, y estás muerto.."
(13) Gente con apariencia
de creyente. Yo conozco personas,
(no se si sucederá esto aquí
en Jujuy o en alguna otra
congregación), pero que tienen
testimonios antiquísimos,
como pensando que antes el
Señor bendecía, antes era
lindo, antes era bueno. "..En
aquel año, cuando se derramó
el Espíritu Santo.."
dicen, y sólo viven de recuerdos.
Y yo pregunto, ¿Y ahora? Algunos
son como la mujer de Lot.
Vio que la escritura dice:
"..Acordaos de la
mujer de Lot.." (14)
Una mujer que tuvo el privilegio
de estar al lado de un hombre
justo, de ser sacada del fuego
de la perdición y de la destrucción
que iba a venir sobre Sodoma
y Gomorra, con las manos de
los ángeles que apresuraron
su salida, pero que no acató
las recomendaciones que se
le dieron, y miró hacia atrás
y quedó convertida en estatua
de sal. Y ahí está. NI
UN PASO ADELANTE, NI UN PASO
ATRAS ¿Cuántos creyentes
de nuestras Iglesias han quedado
solamente con los recuerdos?
Hoy en día son estatuas, tienen
nombre de que viven, pero
están muertos, y esto es bastante
serio. Creo que debemos examinarnos
a nosotros mismos y pensar,
¿Cómo estamos? ¿Vivos o muertos?
Este era el mensaje para esa
Iglesia. Aún así, Dios estaba
en medio de su Iglesia, esperando
un milagro, esperando la resurrección
de aquellos que en un tiempo
conocieron a Dios y ahora
están apagados, opacados,
tibios, sin vida espiritual,
sin colaborar en la Iglesia,
que llegan tarde a los cultos,
cuando llueve no vienen, cuando
hace frío tampoco, no van
a ningún anexo. Dios tenga
misercordia de ellos.
Escuché
una expresión el otro día
que me dio un poco de risa.
Hay creyentes que tienen “complejo
de berruga”. ¿Sabe lo que
es complejo de berruga? Yo
por lo menos quisiera ser
oído, porque el oído es útil,
pero una berruga ¿Para qué
sirve? Y hay creyentes así,
que son inútiles en el cuerpo
de Cristo. Pasan los años
y son una "pobre berruguita".
No se cuántas "berruguitas"
habrá aquí, pero Dios nos
ha llamado para accionar.
Todos somos importantes dentro
del cuerpo del Señor. Aunque
sea el creyente más nuevo,
aunque sea analfabeto, que
no sabe leer ni escribir,
tiene que sentirse importante
en el cuerpo. ¿Para qué me
ha llamado el Señor? Nos llamó
con llamamiento Santo, para
ocupar un lugar en la iglesia,
en el cuerpo de Cristo, en
la iglesia activa, en la Iglesia
viva. Bendito sea el Señor.
Qué
le parece si se pone de pie,
levanta sus manos y le dice:
"..Gracias Señor por
ser tu iglesia.."
¿Qué se siente? ¿Una berruga?
¿Se siente parte de la iglesia?
Tome su asiento. Bendito sea
Jesús. El no pierde la esperanza.
Mire, la visión es una visión
de exhortación. Cuando el
apóstol Juan vio los siete
candeleros de oro, lo principal
que vio en medio de los candeleros
es al Señor Jesucristo. Y
yo digo con toda seguridad,
El está entre nosotros. Aunque
tengamos características de
las diferentes iglesias que
se revelan aquí, El está y
tiene esperanzas. El quiere
avivar, mover y despertar
su Iglesia. ¡Bendito sea el
Señor!
Jesucristo
y la iglesia de pocas fuerzas
Seguimos
adelante con el próximo mensaje.
"..Yo conozco tus obras;
he aquí, he puesto delante
de ti una puerta abierta,
la cual nadie puede cerrar;
porque aunque tienes poca
fuerza, has guardado mi palabra,
y no has negado mi nombre.."
(15) Y cuando este pasaje
habla de "poca fuerza"
está hablando de nuestra naturaleza
humana. Sí, porque nosotros
con nuestra fuerza y nuestras
intenciones no podemos llegar
muy lejos. ¿No es cierto?
Pero Dios ha dado a la Iglesia
una fuerza sobrenatural. Y
cuando la Biblia habla de
fuerza está hablando del Espíritu
Santo y de su poder.
La
Iglesia camina en el poder
del Espíritu Santo. La iglesia
debe ser fuerte en la tierra.
Tenemos un montón de expresiones
en las escrituras, que nos
animan a ser fortalecidos
en el Señor. Una Iglesia llena
del Espíritu Santo será victoriosa.
Las puertas del Hades no van
a prevalecer contra la poderosa
iglesia de Cristo. ¡Bendito
sea el Señor! Y aunque la
Iglesia tenga pocas fuerzas,
El está esperando que abra
su corazón, para derramar
su Espíritu Santo, para llenarla
y darle fuerzas ¡Gloria a
Jesucristo!
Jesucristo
y la iglesia tibia
Capítulo
tres, versículo quince; "..Yo
conozco tus obras, que ni
eres frío ni caliente. ¡Ojalá
fueses frío o caliente! Pero
por cuanto eres tibio, y no
frío ni caliente, te vomitaré
de mi boca. Pero tú dices:
Yo soy rico, y me he enriquecido,
y de ninguna cosa tengo necesidad,
y no sabes que tú eres un
desventurado, miserable, pobre,
ciego y desnudo. Por tanto,
yo te aconsejo.."
(o sea, que siempre hay una
palabra de esperanza) "..que
de mí compres oro refinado
en fuego, para que seas rico,
y vestiduras blancas para
vestirte, y que no se descubra
la vergüenza de tu desnudez;
y unge tus ojos con colirio,
para que veas. Yo reprendo
y castigo a todos los que
amo, sé, pues, celoso, y metanoia.."
(16) Metanoia es la palabra
del griego que quiere decir
cambia de actitud, arrepiéntete.
Se diferente, hay lugar para
el arrepentimiento.
Un
llamado al arrepentimiento
Y
este mensaje de arrepentimiento
es el que nosotros le damos
al mundo, pero este mensaje
de arrepentimiento no es para
el mundo, es para la iglesia.
"Arrepiéntete iglesia"
dice el Señor, o sea que es
un mensaje para la Iglesia,
es como aquel texto que nosotros
usamos en la evangelización.
"..He aquí, yo estoy
a la puerta y llamo;.."
(17) pero, ¿Para quién es
ese mensaje? ¿Para el mundo?
¡Es para la iglesia! Porque
Dios conoce el estado de la
iglesia, y El está en medio
de su Iglesia con paciencia
y con amor esperando que suceda
lo mejor. Que venga un despertar,
que venga un avivamiento.
¿Cómo comenzaron los grandes
avivamientos? ¿Acaso no es
la intención del Espíritu
Santo mover Argentina?
En
estos días de crisis. Dios
quiere levantar una iglesia
gloriosa y fuerte, para que
pueda ser conocida. En algunos
lugares es tan triste llegar
a una ciudad y encontrar la
iglesia allá en el fondo,
en algún lugarcito por ahí
escondida. No toda la vida
vamos a estar escondidos hermanos.
La Iglesia es una luz, no
para meterla debajo de la
mesa, sino para estar en un
lugar alto, como una ciudad
que está asentada en un monte,
para alumbrar en medio de
la oscuridad. ¿Quién es el
que le va a hablar a los políticos
la Palabra del Señor? ¿Quién
es el que le va a hablar a
las personas que están en
eminencia, a las autoridades
civiles y militares? ¿Quién
sino la iglesia del Señor?
¡Es la Iglesia! Pero la Iglesia
tiene que despertar y ser
sacudida por el Espíritu Santo.
No nos olvidemos, El está
en medio de su Iglesia. ¡Gloria
al Señor! El quiere que su
Iglesia despierte en este
tiempo. Sea en el lugar que
esté asentada, ya sea en Tucumán,
Salta o Jujuy, donde sea,
en cualquier lugar. ¡Dios
tiene que levantar la Iglesia!
¡Creemos por la Iglesia! Bendito
sea el nombre del Señor.
Yo
creo que va a venir un despertar
como nunca antes. ¡Despierta
Iglesia del Señor! El nunca
se ha apartado, El ha estado
siempre a nuestro lado, y
está a nuestro favor. Quiere
ayudarnos el Señor. Si quizás
has perdido el amor y te faltan
las fuerzas. Quizás, incluso
alguna doctrina medio rara
ha entrado, porque a veces
hermanos tenemos que ser concientes
que hay doctrinas extrañas
que entran en la Iglesia.
No te ha desechado el Señor.
El está ahí esperando. Cierre
sus ojos, vamos a orar. El
no se ha apartado de su Iglesia
aunque nosotros nos apartemos,
aunque nosotros fuéremos infieles,
el no ha dejado de ser fiel.
Amén
Pastor
Abelardo Cabrera
Referencias
bíblicas:
(1) San Juan 17:4. (2) Génesis
3:19. (3) Job 19:26. (4) Apocalipsis
1:3. (5) Salmo 91:11 y 12.
(6) Mateo 28:20. (7) Apocalipsis
1: 12 y 13. (8) Apocalipsis
2:4. (9) Apocalipsis 2:9.
(10) Mateo 8:25. (11) Apocalipsis
2:14. (12) Apocalipsis 2:20.
(13) Apocalipsis 3:1. (14)
Lucas 17:32. (15) Apocalipsis
3:8. (16) Apocalipsis 3:15
al 19. (17) Apocalipsis 3:20.