La
violencia es una de las
características del
modo de vivir moderno, se
encuentra metida en todos
los estratos sociales, y
se manifiesta en contra
de todo lo que es orden,
justicia y paz. La violencia
ha hecho estragos en millones
de familias, donde se desata
la furia y bestialidad de
la violencia, con la consecuencia
de mujeres golpeadas y hombres
atormentados por la culpa.
La violencia física,
moral y espiritual ha tratado
con odio brutal a niños
indefensos, que luego aprenden
en la escuela de la violencia
a pagar de la misma forma.
Hoy
tenemos adolescentes y jóvenes
violentos y hasta los ancianos
salen a la calle a realizar
sus reclamos con actos de
violencia. El torbellino
iracundo de la violencia
es visto en los discursos
políticos y aún
en ministros del gobierno
que se toman a trompadas,
mientras cada uno trata
de imponer lo que es de
su conveniencia. Vemos la
ciudad envuelta en violencia.
Las escuelas, que deberían
ser el lugar donde se aprende
el respeto y la educación,
son también avasalladas
por arrebatos de violencia,
con menores armados y aún
docentes cuestionados.
Hay
un aumento alarmante de
violaciones sexuales de
todo tipo y edad ¡Como
la violencia y el atropello
descarado entra por las
casas a cometer toda clase
de delitos! Asaltos, robos
y crímenes. La tierra
esta llena de violencia
y guerra.
La Biblia, que es la Palabra
de Dios, dice en el Sagrado
libro de Ezequiel 7:23 “..Haz
una cadena, porque la tierra
está llena de delitos
de sangre, y la ciudad esta
llena de violencia..”.
La violencia es uno de los
resultados que produjo y
produce el pecado, desde
que el ser humano se separó
de Dios por su rebelión
y desobediencia, porque
Dios es amor, y en El podemos
encontrar la paz y seguridad.
Jesús dijo: “..aprended
de mí, que soy manso
y humilde de corazón;
y hallaréis descanso
para vuestras almas..”
San Mateo 11:29.
Solamente
por medio de Jesucristo
es posible desterrar la
violencia, necesitamos aprender
de Jesús y de sus
palabras escritas en la
Biblia: “..Estas cosas
os he hablado para que en
mí tengáis
paz. En el mundo tendréis
aflicción; pero confiad,
yo he vencido al mundo..”
San Juan 16:33. Tenemos
que volver al evangelio
para poder ser libres de
este presente malo. ¡Hay
salvación en Cristo
Jesús! El dio su
vida y murió en la
cruz por nuestros pecados,
para que Dios el Padre nos
otorgue el perdón
y la paz.
Amigo,
no hay otra manera de ser
salvos y estar protegidos.
Debemos tomar una actitud
de arrepentimiento y fe.
Solamente Jesús puede
darnos seguridad de salvación.
Hechos 4:12 Todo hombre
y mujer que confiesa sus
pecados a Dios, y recibe
a Cristo por la fe en su
corazón, y esta totalmente
aislado de la violencia,
porque el fruto del Espíritu
es amor, gozo, y paz. Galatas
5:22-23. En el amor de Dios
no hay temor, porque es
perfecto. La Salvación
de Jesús produce
gozo, y la paz de Dios es
la consecuencia de haber
sido limpio de culpa. Cambia
la violencia por la paz.
Dios te bendiga. Estoy orando
por vos.
Pastor
Carlos Cabrera
Las Flores, Buenos Aires