Era
un chico de la calle y Dios lo
recogió como hijo
Pequeño retrato de Claudio
Daniel Porta claudanielport@hotmail.com
Pastor de Las Lajitas, Provincia
de Salta
La historia
de Daniel Porta me sorprendió
dos veces.
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Por causa
de mi tarea de secretario
del M.C y M, estaba al tanto
que era pastor en el pueblo
de Las Lajitas.
Lo conocía
de verlo servir en las Convenciones
de Jujuy y de tratar con
él por la cuestión administrativa
y legal, pero este año me
sorprendió por primera vez
cuando al cumplir con el
trámite de llenar unos legajos
personales para la oficina
central, y al llegar al
renglón donde tenía que
informar el nombre de sus
padres, escribió una respuesta
que me desconcertó un poco:
"no tengo"
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"..¿Cómo puede ser que
una persona no tenga padres?.." Me pregunté en silencio, y por una
cuestión de respeto no hice ningún
comentario, aunque me quedé pensando
en eso. Ese mismo día, y en el
contexto de estar realizando algunas
notas para el sitio, no perdí
la oportunidad de entrevistarlo
para que nos cuente de su tarea
pastoral en Las Lajitas, pero
grande fue mi sorpresa cuando
a mitad de la nota caigo a cuenta
de que la vida de Daniel es una
fascinante historia de fe y de
amor de Dios.
Sus padres
lo abandonaron a los dos años,
se crió y vivió durante quince
años como un "chico de la
calle" en el submundo de
la ciudad de Buenos Aires, donde
aprendió los códigos violentos
de nuestra sociedad, hasta que
a los diecisiete años y andando
de "callejero" se encontró
con Jesucristo en su propio terreno,
las calles de Buenos Aires. Sin
duda, la historia de Daniel es
una muestra de que para Dios no
hay "casos perdidos"
y es un caso testigo que ratifica
con creces las palabras de David
en el Salmo 27 "..aunque mi padre y mi madre me dejaran, Con todo, Jehová me
recogerá.." Es una
historia imposible de resumir
en pocas líneas y en otra oportunidad
le pediremos que la relate con
detalles, no obstante, esperamos
que esta nota sirva de pequeño
retrato de Claudio Daniel Porta
(37), pastor de Las Lajitas, Salta,
casado con Sonia Gareca (36),
y padre de tres niñas, Damaris
(12), Ana Luz (11) y Ruth (6).
-
Hola Claudio, Dios te bendiga.
Dios
te bendiga Daniel, es un gusto y
un agrado estar con ustedes compartiendo
esta hermosa convención. Nosotros
estamos hace tres años en Las Lajitas,
comenzando la obra y sirviendo al
Señor.
-¿Cuál
es la ubicación geográfica de Las
Lajitas?
Está
a 200 Km de Salta y también desde
aquí, de Jujuy, a 200 Km.
-
Contáme desde qué lugar, y bajo
qué ministerio, fueron enviados
a predicar a ese lugar.
Desde
San Salvador de Jujuy, bajo el ministerio
del hermano Julio Flores, fuimos
discípulos durante dos años en Jujuy
y de allí nos enviaron a Las Lajitas
y hasta hoy estamos trabajando y
haciendo la obra de Dios allí.
-
¿De que manera desarrollan el trabajo
evangélico que están haciendo?
Primeramente
comenzamos tratando de ubicarnos,
puesto que nosotros somos de la
ciudad y había que aprender un montón
de cosas porque allí es campo.
-
Fue todo un cambio de vida...
Sí,
yo nací y me crié en Buenos Aires,
y bueno, las costumbres del campo
son muy distintas, así que debíamos
adaptarnos, ubicarnos, aprender
un poco las costumbres, porque es
muy distinta la gente del campo.
Así que cumplimos con un período
de adaptación durante el primer
año y casi el segundo también. Hasta
que comenzamos a conocer un poco
a la gente y comenzamos a entrar
en contacto personal. Ese es el
trabajo que estamos haciendo hoy
en día, aunque ya tuvimos una campaña,
pero mas que nada nos gusta hacer
el trabajo personal, frente a frente
con la gente.
-
¿Ya están haciendo cultos?
Sí,
estamos haciendo la obra con los
chicos y con los grandes. Es una
obra pequeña todavía, tenemos unos
veinte hermanos mayores, y hay un
buen grupo de chicos que son hijos
de esos hermanos y gente vecina
que se está acercando.
-¿Cómo
te convertiste al Señor? ¿Cómo recibiste
el llamamiento?
Bueno,
mi testimonio es muy extenso, pero
vamos a tratar de resumirlo. Yo
he sido un chico de la calle, nacido
en Buenos Aires.
-
¿Viviste en la calle..?
Sí,
bueno, no se porque causa tuve un
problema familiar a los dos años
de edad, y mis padres me han abandonado
en plena ciudad de Buenos Aires.
Así que me he criado solito...
-¿En
Capital Federal?
Sí,
en Capital Federal...
-¿Cuáles
eran tus lugares de estar en la
calle?
Y
bueno, mis lugares de andar eran
los subterráneos, Plaza Constitución,
Retiro y otros. Muchas veces dormía
en los trenes.
-¿Cuántos
años hiciste esa vida?
Unos
cuantos años, así que yo era un
chico más de la calle, rescatado
de todas esas cosas que uno aprende.
No tenía rumbo ni dirección, sabía
hacer un montón de cosas como todo
chico de la calle, pero gracias
a Dios porque pude conocer al Señor.
-¿A
qué edad lo conociste?
A
los 17 años...
-¿A
los dos años te habían abandonado
tus padres?
Sí,
a los dos años fui abandonado por
mis padres...
-¿Quiere
decir que estuviste quince años
en la calle?
Exactamente,
quince años...
-¿Cómo
conociste al Señor?
En
una predicación al aire libre. Yo
andaba de callejero...
-¿En
qué parte andabas de callejero?
En
Capital Federal, en la zona de Barracas.
Luego de conocer al Señor, traté
de ubicarme.
-¿Cómo fue ese momento?
Fue
realmente glorioso, recuerdo que
el problema mas grande que yo tenía
era la falta de amor y de cariño.
Tenía mucha bronca encima, mucho
odio, y cuando me hablaron acerca
de Jesús, y especialmente la persona
que se acercó lo hizo con un amor
muy grande, y me presentó a Jesús
de esa manera. Y no solamente eso,
sino que esa persona me ganó con
su testimonio y con su manera de
vivir porque me llevó a su casa,
a pesar de que yo era un chico de
la calle. Ni siquiera me conocía
pero me invitó a vivir con él y
de esa manera Jesús me conquistó.
- No solo te convertiste sino que encontraste un amigo, una familia, un
hogar ...
Sí,
y al tiempo de eso traté de ubicarme,
y me fui a Chivilcoy, en la provincia
de Buenos Aires y allí conocí al
pastor Manuel Romero, a quién he
adoptado como un padre. Allí realicé
mis primeros diez años de discipulado
y con Manuel Romero nos ligamos
como David y Jonatan (dice la Biblia
que ellos ligaron su alma) Allí
me formé y aprendí muchas cosas,
luego fui con él y su familia a
Córdoba. Continué mi discipulado,
hasta que me casé aquí en Jujuy
y bueno, después me quedé acá.
- Gracias a tu esposa llegaste hasta el Norte...
Nos
conocimos en Chapadmalal, y nos
casamos aquí en Jujuy...
-
Me imagino que no hay palabras para
agradecer tanto amor al Señor quien
restauró tu vida. Qué sería hoy
de tu vida sin Jesucristo..
Hay
una canción que yo siempre tengo
muy presente, que dice "..Que
sería de mí si no me hubiera alcanzado..",
Es algo que siempre agradezco a
Dios, si no se hubiera cruzado el
Señor en mi camino no se qué hubiera
sido de mí. No se si podría contar
otra historia, es por eso que agradezco
mucho a Dios y animo a través de
este testimonio de que siempre hay
una esperanza cuando uno mira a
Dios y desea de todo corazón buscarle,
uno le va a encontrar.
-
Si se diera el caso de que este
testimonio lo lee una persona que
se siente sola en el mundo. ¿Qué
le dirías?
Y
bueno, lo que yo le podría decir
es que Dios no se ha olvidado de
él. Dios no se olvida de nadie en
realidad. Con los años uno comprende
que los momentos duros de la vida
nos llegan por alguna razón. Hoy
puedo decir que aunque Dios haya
permitido que pase por todas las
cosas que pasé, entendí que Dios
tenía un plan marcado para mi vida,
por eso me iluminó y me hizo entender
la verdad de Jesucristo y aquí estoy.
A quien lea este mensaje, le digo
que no se desespere, que hay un
momento para cada cosa, y que Dios
tarde o temprano le va a salir al
encuentro.
Por
Daniel García mcym@sigueme.net
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