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Estos países tienen sus puertas abiertas
Informe del viaje del viaje misionero del pastor Ismael Busatto
Por Marruecos y Sahara Occidental en el Norte de Africa
(Tomado de la revista "Buenas noticias")

Vista de una feria marroquí

Primer viaje misionero a Marruecos (Setiembre 2004).
Hace aproximadamente tres años, estando en España, sentí una carga como nunca antes para orar por algunas naciones musulmanas, particularmente por Marruecos, Sahara Occidental, Mauritania y Senegal. Compartí esto con otros consiervos y hermanos del Presbiterio Nacional del Movimiento Cristiano y Misionero, lo declaré en fe ante la Convención Internacional 2004 y a mi congregación en La Plata, pidiendo respaldo de oración e intersección para que el Señor Jesucristo me preparara el camino y pudiera llegar a alguno de esos países y andar a lo largo y a lo ancho de esas tierras (Génesis 13:17) teniendo por cierto que se acerca un tiempo de apertura para la predicación del Evangelio.

Hasta ahora hemos viajado por países llamados cristianos, por eso, no tenía ni idea de cómo ni cuándo podría ser esto, mirando las humanas dificultades, (diferente cultura, idioma árabe, distina religión, falta de recursos económicos, etc). Tuve que esperar la provisión de Dios hasta último momento y viajar solo, ya que no hubo quien pudiera acompañarme. No recibí muchas palabras de aliento, todos me alertaban de peligros en esos países, pero presté oído a la voz de Dios y emprendí viaje confiando en la guía de su Espíritu Santo.

Toda una muestra de la cultura oriental

Después de la Convención en Orense (España), en el mes de Agosto de 2004, fuimos a Italia con los pastores Miguel Angel Ojuel, Bolívar Santos y Claudio Herrera, quienes fueron también a Suiza y Alemania. Al regreso de Italia, el sábado 4 de septiembre, partí de Madrid en tren rumbo a Algeciras, (al sur de España) y de allí tomé un barco hasta Tánger y pisé tierra marroquí agradeciendo al Señor que me permita cumplir este propósito por el cual estuvimos orando durante tres años.

Comencé a recorrer, orar, explorar, a “pisar” esos lugares y conocer un poco de estos pueblos musulmanes de los cuales hay tantos prejuicios y conceptos erróneos y que necesitan el Evangelio como cualquier otro pueblo y por los cuales también murió el señor Jesús y derramó su sangre en la cruz.

Al día siguiente (domingo 5) emprendí un viaje de casi dos mil kilómetros por Marruecos y Sahara Occidental. Pasé por Rabat, la capital. Estuve un día en Casa Blanca, la ciudad más grande, con cerca de ocho millones de habitantes. Desde allí fui en ómnibus a Beni-Melal (100.000 habitantes), en el interior del país y fui hospedado durante cinco días en casa de una familia musulmana con quien tomé contacto a través de un compañero de trabajo de mi hijo que está en Islas Canarias.

Pensé estar solo un día de paso, pero insistieron para que me quedara en su casa por mas tiempo. Entendí que todo esto estaba en el plan de Dios quien me había preparado todo de antemano. Quedé asombrado de la hospitalidad y el afecto de esta gente. Me recibieron como a un ángel, compartí su casa, sus costumbres, su cultura y nos entendimos bastante bien a pesar de no conocer nada del idioma, ni ellos del español.

Otra vista de una calle principal

En esta ciudad me relacioné con varias personas que hablan castellano y conversamos acerca de la fe y nuestras diferencias religiosas, pero todo con una actitud de tolerancia y en paz. También hice contacto con varios vecinos, un maestro de escuela, un profesor de historia con el cual conversamos bastante, dado que habla español, que me interiorizó acerca de muchas cosas de su país, sus creencias y sus costumbres. En varios lugares oré con ellos y por ellos.

De Beni-Melal emprendí viaje al Sahara treinta horas en ómnibus hasta la ciudad de Layaun en el desierto. Fue un largo viaje cruzando algunas pocas y pequeñas poblaciones. Allí conocí en un restaurante a un árabe que habla español, quien me invitó a comer a su casa con su familia, anduvimos por la ciudad y conversamos bastante de distintos temas, especialmente de nuestra fe. Oré con esa familia y quedó hecho un buen contacto mirando con fe al futuro conforme a la visión que Dios me ha dado.

Fueron experiencias gloriosas, viajé solo todo el tiempo, traté con mucha gente y me hice entender como pude. Estuve en el interior de una gran mezquita en Casablanca. Me atendieron muy bien en todo lugar, los musulmanes son muy amables, hospedadores, respetuosos, muy apegados a sus tradiciones religiosas y a su cultura. Defienden sus creencias a toda costa. Les gusta conversar y hacer vida social. Hay desocupación y pobreza; mas que en Argentina. No hay obra cristiana evangélica difundida. Solo alguna iglesia protestante muy antigua. De otras congregaciones me informaron que hay algo, pero no pude hacer ningún contacto.

Posando para la foto con la hospitalaria familia marroquí

De Layaun en el Sahara, pasé a Tenerife y de allí regresé a Orense. Lamentablemente, el tiempo no me alcanzó para llegar a Cabo Verde. Estuve mas de lo previsto en Marruecos y el Sahara. A través de estas experiencias y de la actitud de la gente, Dios me habló que así como me abrió las puertas a mi en lo personal, también estos países tienen sus puertas abiertas para la predicación del Evangelio. Aunque no faltarán enemigos y adversidades. (1º Corintios 16:9).

Hermanos, esto es solo una apretada síntesis de lo que viví durante casi dos semanas en lugares totalmente desconocidos. Ya habrá ocasión de hablar personalmente. Sirva este testimonio para despertar el espíritu de oración e intersección por el pueblo musulmán y rogar que el Señor envíé obreros a su mies en esta parte del continente africano, particularmente obreros del M. C y M.

El pastor Busatto almorzando de acuerdo a la cultura del país

¿Por qué no Marruecos?
Muchos hermanos y pastores amigos con quienes he compartido esta visión y carga me han preguntado: "..Hermano Ismael ¿Por qué Marruecos si todavía hay tanto que hacer en la Argentina y en otros países de América Latina donde no es tan difícil llegar, predicar y fundar iglesias?, donde no hay riesgo de persecución sino por el contrario las autoridades facilitan la obra y las leyes de la libertad religiosa son tan amplias y la población tolerante?.." Estos y otros argumentos que suenan muy lógicos se expresan tal vez con buenas intenciones pero sin ver o entender que Dios es soberano para llamar y enviar quien El quiere a donde El decide, aunque sea el lugar de la tierra mas difícil o donde sus hijos tengan que soportar mayor oposición.

Es verdad que en Argentina como en tantos otros países el evangelio ha sido y esta siendo predicado con toda libertad, aunque no fue siempre así. Varios millones de creyentes integran la iglesia del Señor habiendo creído en Jesús y fueron lavados por la sangre del cordero. Las puertas siguen abiertas por la gracia de Dios y hay que seguir trabajando y orando denodadamente enseñando la sana doctrina y velando para que el enemigo no siembre cizaña en medio del trigo santo.

Argentina y Marruecos unidos por la amistad

Pero hermanos, mientras nosotros nos gozamos contando las bendiciones algunas veces, y en otras nos quejamos por cualquier cosa, mientras algunos predicadores no buscan mas que prosperar materialmente usando su ministerio como fuente de ganancia, practicando “técnicas de mercado” o de atractivo artístico para llevar multitudes de dudosa conversión a sus "mega-iglesias" Y mientras gran parte del pueblo ha sido llevado a poner su visión solo en lo terrenal, en otras partes del mundo millones de almas parten a la eternidad sin Cristo, sin salvación, porque nadie les predicó las buenas noticias "..¿Cómo, pues, invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique? ¿Y cómo predicarán si no fuere enviados? Como esta escrito: ¡Cuán hermosos son los pies de los que anuncian la paz, de los que anuncian buenas nuevas!.." Romanos 10:14 y 15.

Dios me habló hace mas de tres años acerca de esto y puso este sentir en mí por el Espíritu Santo: Orar por las naciones musulmanas que por siglos han cerrado sus puertas al cristianismo o los cristianos no se han animado a entrar, y viajar reconociendo esas tierras para traer noticias e informes de primera mano a mis hermanos y consiervos. Tengo por cierto que, como dijo el apóstol Pablo: "..se me ha abierto puerta grande y eficaz y muchos son los adversarios.." (Corintios 16:9).

No ha sido, ni es, ni será fácil. Soy consciente de esto y ante cada argumento contrario o de lógica humana yo presento el mío y le respondo: DIOS ME HABLO y cuando Dios habla "..calle toda carne delante de Jehová.." (Zacarías 2:13). Cristo murió por todos, derramó su sangre en la cruz del calvario y nos envió a predicar este evangelio a todas las naciones. Por lo tanto, a quienes me dicen ¿Porqué Marruecos? Les respondo: "..¿POR QUÉ NO MARRUECOS?.."

Pastor Ismael Busatto